Con nombre propio

07/11/2026 - 12:55 Pedro Villaverde Embid

Para Raúl, Eleuterio y todos los fallecidos en el accidente de Urda, nuestro cariño, para sus familias y amigos, nuestra solidaridad. Descansen en paz.

No es que sea más desgracia por tocarnos de cerca, pero cierto es que el dolor es más intenso cuando se pone cara a las víctimas. Sucedió en el atentado en los trenes que iban a Atocha, explosionados, en el incendio de Riba de Saelices que se llevó por delante a once integrantes del retén de Cogolludo y vuelve a ocurrir en el choque por alcance de dos trenes de Alta Velocidad en Urda (Toledo) donde dos varones, vecinos de nuestra provincia, han perdido la vida. Sabemos su nombre y su historia: Raúl Triguero, que además es periodista y se dirigía a Sevilla a hacer una entrevista para el programa ‘De Viernes’ de Telecinco, sobrino de nuestra compañera fotógrafa Raquel Triguero y Eleuterio del Olmo, vecino de El Casar. Tenían tan solo 43 y 50 años, respectivamente, y dejan destrozados por la pena a sus familiares y amigos. Junto a ellos otras 67 personas, como la exministra Fátima Bañez, han sufrido una muerte prematura y sobre todo absurda. Los accidentes ocurren sí, forman parte de la mala suerte, pero cuando la causa es la mala o inexistente gestión pública la situación se torna en indignante.

Las indemnizaciones que llegarán no curarán las heridas de los afectados o de los familiares de los fallecidos, aunque sean de justicia, las  dimisiones, aunque imprescindibles, tampoco sirven de mucho si no vienen acompañadas de un giro en la forma de llevar el timón, que esperemos vengan.Hace falta un plan de infraestructuras elaborado por personal especializado, técnicos del sector, que modernice la red, implante sistemas cien por cien seguros, cambie o repare lo viejo, haga, en definitiva, lo que sea preciso para que este servicio público tan necesario funcione con eficacia, puntualidad y seguridad. Ahora toca investigar, dar explicaciones a unos ciudadanos hartos de apagones y otros sucesos que se quedan a medio entender. Por favor, por respeto a los viajeros que pagan impuestos para hacer uso de servicios satisfactorios, a la sociedad, que lo sucedido sirva como punto de inflexión a tanta negligencia. Para Raúl, Eleuterio y todos los fallecidos, nuestro cariño, para sus familias y amigos, nuestra solidaridad. Descansen en paz.