El colegio Niña María-Adoratrices celebra en Guadalajara su centenario con actos abiertos a la ciudad hasta noviembre
El colegio Niña María-Adoratrices conmemorará un siglo de presencia en Guadalajara con un programa de actividades abiertas a la ciudadanía entre marzo y noviembre, bajo el lema “100 años por amor”.
La efeméride recuerda la llegada, el 26 de agosto de 1926, de siete hermanas adoratrices a la finca vinculada a la Duquesa de Sevillano, siguiendo el espíritu de Santa María Micaela del Santísimo Sacramento, fundadora de la congregación. Dos meses después, en octubre de ese año, el centro contaba ya con más de 50 niñas. En la actualidad, el colegio atiende a cerca de 780 alumnos, tras haber escolarizado a miles de estudiantes durante este siglo.
La directora, Elena Pérez, ha señalado que el aniversario “es un honor y una gran responsabilidad” para la comunidad educativa y ha defendido la vigencia del carisma adoratriz, centrado en la “adoración y liberación”. “Nuestra misión es liberar cadenas. Santa María Micaela liberó a mujeres en el siglo XIX; nosotros ahora ayudamos a familias y alumnos a liberarse de muchas cadenas desde el amor y la caridad”, ha afirmado. Pérez ha explicado que el modelo educativo del centro se apoya en tres pilares: “nivel académico, un buen clima de convivencia y el acompañamiento”, con el objetivo de que “nadie se salga del sistema”.
El programa arrancará el 4 de marzo, coincidiendo con el aniversario de la canonización de la fundadora, con un acto escolar y una eucaristía por la tarde, y concluirá el 21 de noviembre, festividad de la Niña María, patrona del colegio. Entre las actividades previstas figuran la Carrera del Centenario (9 de mayo), una procesión interna (15 de junio), un encuentro el 26 de agosto —fecha exacta de la llegada de las primeras hermanas—, un concierto de música católica en septiembre y una representación teatral sobre la vida de la fundadora en octubre organizada por antiguos alumnos.
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La hermana Julia Vindel ha subrayado la vinculación de la congregación con la ciudad y ha recordado etapas en las que el colegio fue internado y centro externo, además de acoger talleres de oficios. “Las adoratrices cumplimos 100 años en Guadalajara, una ciudad tan amada por nuestra fundadora. Cuando paso por sus calles pienso: estoy pisando las baldosas que pisó Santa María Micaela”, ha expresado.
El acto también ha contado con la presencia de la alcaldesa, Ana Guarinos, quien ha trasladado el reconocimiento del Ayuntamiento a “un siglo de entrega, de educación y de presencia discreta pero imprescindible” y ha agradecido el cuidado del conjunto patrimonial diseñado por Ricardo Velázquez Bosco, que incluye iglesia, colegio y panteón.