El Hospital alcanza los 42 servicios con la incorporación de Oncología Radioterápica
Elena Martín, directora gerente del Área Integrada de Guadalajara, repasa la “velocidad de transformación” del Hospital Universitario desde su apertura en 1982.
El pasado domingo 25 de enero, el Hospital Universitario de Guadalajara cumplio 44 años. Desde aquel día de 1982 hasta hoy ha cambiado mucho. Uno de los años claves ha sido 2025. En enero se puso en marcha el primer quirófano híbrido de la región; en febrero culminó el traslado de unidades del centro antiguo a la ampliación; en junio se realizó el primer trasplante alogénico de Castilla-La Mancha; y en octubre empezó a funcionar el servicio de Medicina Nuclear. La directora gerente del Área Integrada de Guadalajara, Elena Martín, repasa cómo se ha transformado el centro hospitalario, valora lo que han supuesto las aperturas de los nuevos servicios, y explica el trabajo que se está realizando para mejorar los tiempos de espera quirúrgicos.
Hace casi un año, en febrero de 2025, concluyó el traslado de unidades del hospital antiguo a la nueva ampliación del Hospital de Guadalajara. ¿Qué ha supuesto la apertura de la ampliación del Hospital?
Así es, y yo creo que lo más importante y lo que quiero reseñar es que se ha hecho todo sin incidencias. Eso es muy importante tenerlo en cuenta en un sitio donde hay tantísima sensibilidad y donde se producen unas cuestiones tan delicadas, y además se ha hecho garantizando la continuidad asistencial y la seguridad de los pacientes y los profesionales.
La apertura de la ampliación ha supuesto el cumplimiento de ese compromiso de Emiliano García-Page con Guadalajara y lo que hoy todos podemos ver: espacios más amplios, más humanos, más capacidad, nuevas posibilidades y protocolos de trabajo para una mayor calidad asistencial y más seguridad, nueva tecnología...
Este traslado ha permitido hacer cambios en el hospital antiguo, reorganizar y ampliar espacios. ¿Cómo se está trabajando en el plan de reforma del antiguo hospital?
Las nuevas dependencias han permitido, sobre todo, ampliar y modernizar espacios, pero también tener nuevos equipamientos, nuevas formas de trabajo y nuevos procedimientos más seguros que en el antiguo, o más modernos, más sofisticados, que en el antiguo no se podrían llevar a efecto. Por ejemplo, tenemos ahora mismo un circuito de atención humanizada para pacientes pediátricos; tenemos hospitales de día en las distintas unidades que nos ayudan a reducir ingresos; tenemos nuevas unidades de urgencias en las que están diferenciadas pediatría y la atención a adultos y hemos creado también muchas unidades intermedias. Por ejemplo en la Urgencia tenemos un SOUR (Servicio de Observación de Urgencias), la Unidad de Vigilancia Avanzada (UVA), o una Unidad de Corta Estancia (UCE) además de otras unidades intermedias en el hospital que resuelven mucho en cuanto a la atención al paciente. También hemos potenciado mucho las terapias domiciliarias y en este sentido voy a poner el ejemplo de la diálisis, donde tenemos, gracias a la ampliación nuevas salas de formación y entrenamiento para los pacientes. 
¿Cómo avanza la conexión del edificio antiguo con el nuevo?
Avanza con mucha rapidez. Son unas obras complejas y debemos tener en cuenta que la salud es un servicio muy crítico y muy sensible en el que debemos cuidar que ese ritmo sea adecuado y nunca perder de vista la seguridad del paciente y de los profesionales. La conexión es una obra muy importante que asciende a cuatro millones de euros.
¿La entrada principal estará en el mismo lugar?
La entrada principal no. Va a estar en la que conocíamos como la antigua Urgencia.
Gracias a esta ampliación, por ejemplo, se ha podido crear la Unidad de Neonatología del Hospital Universitario de Guadalajara que ha incorporado mejoras en la atención y el cuidado a los recién nacidos. ¿Cuántos nacimientos atendieron en 2025?
Estamos muy contentos con este servicio porque precisamente era una gran preocupación. Aunque a nivel general hay un descenso de la natalidad, nosotros hemos conseguido que del 2024 al 2025 el número de partos haya subido el 8,04 por ciento. Esto significa que en 2025 han nacido en nuestro hospital 1.356 bebés y, lógicamente, esto es imputable, entre otras cosas, a las instalaciones, que son extraordinarias. Tenemos un paritorio, dentro de él hay un quirófano, tenemos habitaciones individuales de preparación al parto, un servicio de neonatos extraordinario... No hay más que pasarse por el servicio para ver que es un sitio muy agradable, muy seguro y creo que esto, y sus profesionales, es lo que ha determinado ese crecimiento. No solo porque estemos en el Corredor que es un lugar de crecimiento, sino porque estas cosas lo justifican. A esto hay que añadir el programa Piel con Piel y las guías BPSO, en las que somos también referentes. Estas exigen un compromiso de calidad extraordinario.Nosotros hemos conseguido acreditarnos implementando cuatro guías, entre otras, la Guía de Apoyo a la Lactancia Materna.
El año 2025 ha dejado importantes hitos en el hospital, como la realización del primer trasplante alogénico de médula ósea. Es un ejemplo de la calidad y dedicación de los profesionales del Hospital. ¿Qué supone ser un referente regional?
Es muy importante que nuestro hospital lidere este trasplante. Este liderazgo, el avanzar en estas enfermedades, que quizás este trasplante alogénico es la única o la última respuesta terapéutica a determinadas enfermedades hematológicas, es una grandísima noticia para nosotros. Hemos conseguido tres trasplantes, los tres con éxito, con lo cual eso es una noticia extraordinaria porque tenemos unos profesionales impresionantes. Este trasplante alogénico consiste en que se sustituye la médula ósea dañada o enferma a través de un donante. Antes se hacía en Guadalajara, junto con Albacete, el trasplante autólogo, que es un trasplante propio. Nosotros habíamos hecho 312 trasplantes autólogos y eso nos había posicionado en la oportunidad de optar al trasplante alogénico. Ha sido una preparación extraordinaria de los profesionales, de la tecnología, de los medios, y hemos conseguido posicionarnos, como digo, y somos la referencia regional. Estamos muy contentos de encabezar ese ranking y también muy agradecidos al servicio de Hematología y otros tantos que se han implicado.
En el mes de octubre tuvo lugar otro hito: la activación del servicio de Medicina Nuclear. ¿Qué implica contar con este servicio en el Hospital de Guadalajara?
Ha sido un cambio radical en la forma de tratar algunas patologías. El año pasado, por ejemplo, se solicitaron en torno a 3.000 exploraciones de Medicina Nuclear a otros hospitales y ahora se pueden hacer aquí. También se realizaron en torno a 1.500 PET-TAC en el equipo móvil, aquí en Guadalajara, pero ahora lo hacemos en nuestras propias instalaciones, que además son modernas y punteras; y también tenemos capacidad resolutiva para hacer otras patologías complejas, como son cirugías radioguiadas. Ha sido una inversión de cuatro millones de euros, pero merece la pena con estos equipos de última generación y estos profesionales tan preparados. También evita desplazamientos de los pacientes. Lo que pretendemos, es que un paciente llegue aquí y pueda ser diagnosticado y tratado en todo su proceso.
El Hospital ha aumentado en servicios y supongo que también en personal. ¿Cómo se ha incrementado el número de profesionales?
Claro, tiene que ir acompasada una cosa de la otra. Desde 2015 hasta ahora, en estos 10 años, hemos aumentado un 27 por ciento el número de profesionales. Ahora somos 742 más que en el 2015, y en total alcanzamos 3.500. Este incremento no solo hay que verlo desde el punto de vista numérico, sino también de las especialidades, de las profesiones nuevas que tenemos ahora mismo. Tenemos ahora radiofísicos, técnicos de radioterapia, genetistas, investigadores... el Hospital no solo tiene 800 profesionales más, sino profesionales y nuevas especialidades acompasadas con los tiempos.
¿Cómo están trabajando para reducir las listas de espera quirúrgicas?
Con el traslado a la ampliación del hospital hemos hecho algunos cambios que pensamos van a repercutir en mejorar los tiempos de espera, que sabemos que es un problema que debemos abordar siendo conscientes de que cada vez somos más crónicos y más demandantes.
Por ejemplo, hemos abierto tres consultas nuevas en Cardiología. Lo que queremos hacer en esas consultas es tratar las cardiopatías, que son genéticas, familiares, dando protagonismo a la Enfermería. También implicar mucho a Atención Primaria, para que drene mejor todo el tema de consultas a través de interconsultas entre Atención Primaria y Hospitalaria.
En Traumatología también hemos mejorado nuestros tiempos, teníamos bastante demora y revertirlo no es fácil. De hecho, hemos abierto cuatro consultas especializadas en el Hospital: de miembro superior, miembro inferior, fracturas y columna, de manera que cuando se viene al Hospital es porque hay una prescripción quirúrgica. Hemos abierto consultas de Traumatología en el centro de salud de El Ferial donde se ven en torno a 90 personas diarias. Ahí se gestionan las consultas que vienen desde Primaria específicamente para saber si van a venir a quirófano o no. Nuestra población está creciendo a un ritmo que nos hace demandantes de más profesionales. Lo urgente y lo que no puede esperar se atiende inmediatamente, pero lo que puede esperar a veces espera más de la cuenta. Somos conscientes de ello y estamos trabajando para mejorar los tiempos.
Suelen ser recurrentes las críticas en las esperas de Urgencias. ¿Qué puede decir?
El ala de Urgencia tiene un triaje que establece la prioridad y quien no puede esperar es atendido de forma inmediata. Somos conscientes de que cuando tenemos un problema de salud queremos ser atendidos con la mayor rapidez. La semana pasada nos mandaron un informe de la OCU que recogía que los mejores datos de espera nacionales eran los de Castilla-La Mancha, porque se esperaba como media dos horas, menos que la media nacional. Es verdad que habrá personas que esperen más y otras menos. Depende de la gravedad, de la presión asistencial y otras circunstancias. Por ejemplo, en época de alta incidencia de virus respiratorios se espera más. Es importante que todos seamos cómplices y responsables de nuestra propia salud y del propio sistema, que tenemos que cuidar entre todos.
¿Cómo resumiría este año de cambios que ha sido 2025?
Lo resumiría como de una velocidad de transformación, asistiendo en directo a la transformación y a la ilusión que hace que el hospital vaya cambiando a este ritmo. Hablábamos también de que están pasando cosas de gran trascendencia como la puesta en marcha de otro hito, el quirófano híbrido, que el 14 de enero cumplió un año de su apertura. Fue el primer quirófano de este tipo en Castilla-La Mancha. Después nos han seguido otros, pero aquí tenemos unos profesionales que pilotaron y encabezaron ese quirófano y que ha hecho ya en torno a 500 intervenciones.
El Hospital de Guadalajara cumple 44 años el domingo. ¿Cómo ha evolucionado ?
Ha evolucionado como los tiempos. Cuando se abrió el hospital tenía 19 servicios funcionantes y ahora vamos a pasar a tener 42 cuando tengamos nuestra Oncología Radioterápica en marcha. Esa es la transformación y el cambio que ha experimentado, al ritmo al que está cambiando nuestra propia sociedad, y el Gobierno de Emiliano García-Page está volcado en esa transformación para dar respuesta a las necesidades que surgen continuamente ante los nuevos conocimientos y la última evidencia científica.
¿Por dónde pasa el futuro del Hospital de Guadalajara?
Pasa también por el compromiso de todos. Es importante que hablemos del cambio de modelo por el que apostamos en Castilla-La Mancha y que debemos poner en práctica. Hay que hablar más de salud y menos de curar enfermedades; tenemos que hablar mucho de la cronicidad y de las terapias domiciliarias siempre que sea posible. Creemos que hay que dar protagonismo a las personas e implicarnos en nuestros propios cuidados. Es muy importante que tengamos esa perspectiva, que no perdamos de vista que el hospital nos cura pero lo que tenemos que hacer es tratar de no enfermar. No podemos olvidar que somos una sociedad envejecida, con muchas enfermedades crónicas, y es importante que tomemos conciencia de que el plan de salud es nuestro propio plan de salud. El Plan de Salud de Castilla-La Mancha H3.0, que se acaba de poner en marcha, nos concierne y nos afecta a todos. En este sentido, nuevas infraestructuras en el nuevo hospital y también en los nuevos centros de salud que van a propiciar el desarrollo de actividades comunitarias para concienciar y aumentar el conocimiento de las personas sobre su propio cuidado, para mejorar nuestra salud y enfermar menos .







