¿Es acertada la introducción del bisonte en el Alto Tajo?
La llega de bisontes europeos a El Recuenco, en pleno Alto Tajo, ha abierto en los últimos días un debate intenso en redes sociales sobre si esta decisión es o no adecuada para el territorio.
Desde que Nueva Alcarria informara sobre su llegada y su papel en la prevención de incendios forestales, la noticia ha generado comentarios a favor y en contra, muchos de ellos ligados al uso tradicional del monte y al futuro de la ganadería.
Las dudas se repiten: si el bisonte es una especie invasora, si su presencia puede perjudicar al ecosistema o si resulta lógico apostar por grandes herbívoros cuando la ganadería extensiva tradicional atraviesa un momento crítico. En el fondo, la polémica refleja una preocupación más amplia por el abandono del medio rural y la gestión forestal tras décadas sin pastoreo.
Se trata de un proyecto de investigación internacional de Rewilding Spain, la Universidad del País Vasco, la Universidad de Manchester y Econovo, un centro de investigación dependiente de la Universidad de Aarhus (Dinamarca) que generará nuevos conocimientos sobre la adaptación de esta especie a ecosistemas mediterráneos.
Los resultados de esta investigación aportarán información muy valiosa para entender cómo puede contribuir el bisonte europeo a la renaturalización en diferentes hábitats de toda Europa y a una gestión gestión de la naturaleza que dé lugar a montes más resiliente frente a incendios y otros impactos del cambio climático.
Ante este contexto, la pregunta es clara: ¿es acertada la introducción del bisonte europeo en el Alto Tajo? Para responderla, conviene acudir a los criterios científicos y técnicos que sustentan el proyecto.
Los responsables del proyecto y las instituciones especializadas en restauración ambiental, que subrayan que no se introduce una especie ajena, sino que se recupera una función ecológica perdida. “El bisonte europeo es una especie nativa de Europa y su reintroducción se basa en criterios de viabilidad ecológica”, explican desde el proyecto de Rewilding Spain en el Alto Tajo.
La presencia histórica del Bison bonasus está documentada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) , que señala que "fue uno de los grandes herbívoros dominantes del continente hasta su desaparición por causas humanas".
Este punto es clave para entender el proyecto: "no se introduce fauna exótica, sino que se restaura un proceso natural que durante siglos modeló el paisaje del Alto Tajo".
Restauración ecológica frente al abandono del monte
Desde Rewilding Spain explican que la actuación responde a un problema estructural del territorio: "la interrupción del pastoreo tradicional, que ha provocado una acumulación excesiva de biomasa y un aumento del riesgo de grandes incendios forestales".
Es por ello, prosiguen los expertos consultados que “la recuperación de grandes herbívoros es una de las herramientas más eficaces para restaurar la funcionalidad de los ecosistemas y aumentar su resiliencia frente al cambio climático”, recoge la fundación en su marco metodológico.
Pablo Schapira, director de proyectos de Rewilding Spain, explica el papel del bisonte en el Sistema Ibérico Sur:
“El bisonte europeo tiene la capacidad de consumir grandes cantidades de biomasa, abrir claros en el bosque y crear discontinuidades en el combustible forestal”, detalla Schapira en la documentación técnica del programa del bisonte europeo.
Según los técnicos, esta labor no puede ser replicada por maquinaria sin un coste ambiental y económico muy superior.
¿Bisonte o ganadería?
Parte del debate plantea una supuesta oposición entre el bisonte y la ganadería tradicional. Desde el ámbito local se insiste en que se trata de una falsa dicotomía.
Enrique Collada Sánchez, alcalde de El Recuenco, lo resume así:
“El proyecto del bisonte no pretende sustituir la ganadería tradicional. Es una investigación controlada en 400 hectáreas para gestionar el monte, generar oportunidades y evitar el abandono”, explica el regidor en referencia al trabajo desarrollado por Rewilding Spain.
El Ayuntamiento mantiene abiertas líneas de trabajo para atraer ganadería extensiva, hoy muy limitada por el cierre del monte tras décadas sin uso.
"La presencia del bisonte favorece la aparición de pastizales, mejora la estructura del bosque y crea condiciones óptimas para aves, insectos y pequeños vertebrados, reforzando la biodiversidad del Alto Tajo", según los técnicos del proyecto.

