Espárragos arriacenses

09/05/2026 - 16:34 Antonio Yagüe

Lleva la provincia varias temporadas en la Champions League de los espárragos derrotando por precio, sabor y calidad a los afamados competidores navarros, vallisoletanos y granadinos. Incluso frena a los baratillos chinos y peruanos.

Lleva la provincia varias temporadas en la Champions League de los espárragos derrotando por precio, sabor y calidad a los afamados competidores navarros, vallisoletanos y granadinos. Incluso frena a los baratillos chinos y peruanos.

Este manjar alcarreño, tierno, poco fibroso y con un equilibrio perfecto entre notas dulces y amargas, se cultiva en las vegas del Tajuña, Badiel y Henares. Su cosecha va precedida de la recogida de los silvestres o trigueros, uno de los pocos hábitos recolectores primitivos que, junto a las setas en otoño, mantenemos desde cuando Arriaca (actual Guadalajara).

Estamos en época. Dice un refrán (como de los caracoles en mi pueblo): “los de abril, para mí; los de mayo, para el amo y los de junio, para el burro (ninguno)». Lo moderno es cocinarlos a la plancha, tras un leve hervor. Con unos granejos de sal y unas gotas de aceite. Simplemente.

El espárrago nos delata por diurético, muy saludable, aunque los urólogos previenen de su abuso por el ácido úrico. A veces hacen oler a nuestro pis con un aroma primitivo, amargo y herbáceo.

En su delicioso cuento de Delibes El pueblo en la cara Aniano aconseja echarles estiércol de caballo para que, “junto al arroyo, brotarán más recios”.

A veces dan ganas de mandar a mucha gente a freír espárragos de por vida. Refieren afamados lingüistas que la expresión, para quitarse a los molestos de encima, proviene de un enrevesado y adaptado adagio latino del siglo XIX. Freírlos era bastante más entretenido que cocerlos. Y esparragar o buscarlos en el monte.

En Aragón y aledaños, mandan a Kaskala, lejana y bella ciudad de Finlandia. Hay ignorantes, machistas y ordinarios que dicen "a cascarla" excluyendo al género femenino de este despido despectivo.

Muchos políticos zoquetes y gobernantes inanes podrían irse a los dos sitios. Y los electores cegatos.