Estas son las ‘Tetas’ que describió Cela: el paisaje que sigue marcando La Alcarria

17/01/2026 - 12:15 FCV

Camilo José Cela fijó para siempre en Viaje a la Alcarria uno de los paisajes más reconocibles de la provincia de Guadalajara: las Tetas de Viana. Dos cerros gemelos, aislados en el horizonte, que el escritor descubrió caminando y que hoy continúan siendo un referente natural y literario para quien recorre la comarca.

Su viaje arranca en Cifuentes, un pueblo literalmente nacido del agua. Así lo dejó escrito Cela:

"El río Cifuentes nace debajo mismo de las casas. Nada más nacer mueve un molino; el pueblo está levantado sobre un manantial". Un río corto, pero abundante, que desciende hacia el Tajo entre cascadas, transmitiendo —en palabras del autor— una clara "sensación de vida".

Al salir de Cifuentes en dirección a Trillo, el paisaje se abre y aparecen las formas inconfundibles que han dado fama al lugar:


"Al poco de andar se ven en el horizonte, chatas, aisladas, las tetas de Viana". No como un monumento, sino como una presencia constante en el camino del viajero, acompañada por los pueblos del valle del Cifuentes, Gargolillos y Gárgoles.

El recorrido termina en Trillo, donde el agua vuelve a transformar el paisaje:


"Al llegar a Trillo el paisaje es aún más feraz. La vegetación crece al apoyo del agua". Campos, huertas y árboles explican por sí solos la riqueza del territorio.

 

Décadas después, el paisaje que describió Cela apenas ha cambiado. Como escribió el propio autor, de aquel viaje "solo permanecen los caminos, los riachuelos, los campos de labor, las tetas de Viana, el cielo y el sol". Una definición que sigue siendo válida hoy y que explica por qué este enclave continúa siendo uno de los grandes símbolos naturales y literarios de La Alcarria.