Fuentenovilla y Pastrana funden sus raíces en un emotivo abrazo cofrade
La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, en Fuentenovilla, acogió este domingo la segunda edición del certamen que une la devoción con el arte. En un tiempo de ruidos estridentes, el municipio se detuvo para escuchar el latido de su propia tradición, reuniendo a vecinos y visitantes en un abrazo sonoro que borró las distancias entre localidades.
La alcaldesa, Monse Rivas, inauguró el acto con palabras que apelaban directamente al sentimiento de pertenencia: "Es un honor daros la bienvenida a este lugar tan especial para los fuentenovilleros". Era el reconocimiento de un espacio que es epicentro de la vida social y cultural de la villa.
Pastrana: Una trayectoria de décadas
La Banda de Música de Pastrana fue la encargada de abrir el certamen. Con la elegancia que otorgan décadas de historia, su presencia fue un puente entre municipios hermanos. Fue el concejal de Cultura pastranero, Daniel Cano, quien desgranó la biografía de una formación que es patrimonio de la comarca. Desde su andadura iniciada a finales de 1987 por impulso municipal, hasta su primera actuación en la festividad de Santa Cecilia de 1988, la banda ha recorrido un camino que la ha llevado por festivales nacionales e internacionales.
Bajo la dirección de Pascual Suñer Domingo, los 25 componentes -entre los que se encontraba, como un músico más, el alcalde de Pastrana, Carlos Largo- interpretaron marchas como 'Mater Mea' o 'Esperanza que guía a Triana'. Las notas de 'Virgen Madre Soberana de Utrera' llenaron las naves de la iglesia, demostrando que la música cofrade es, ante todo, un lenguaje emocional compartido.
El orgullo de Fuentenovilla: Un sueño nacido de un encuentro
Tras el paso de los invitados, llegó el turno de la Asociación Musical Nuestra Señora de la Soledad. La alcaldesa Rivas evocó los orígenes de esta formación local, remontándose a mayo de 2006. Fue una conversación durante las fiestas patronales, bajo la influencia de la banda de la Brigada Paracaidista, la que encendió la chispa. El impulso de Ricardo Piña encontró el respaldo inmediato del Ayuntamiento: "Adelante, contad con todo el apoyo".
Lo que nació como un proyecto de cornetas y tambores es hoy, en palabras de la regidora, "un símbolo de unión y amor por la música". Las piezas 'Discípulo Amado' y 'Reina, Madre y Capitana' resonaron con la fuerza de lo que se siente como propio. El punto álgido de la tarde llegó cuando ambas bandas, unidas en una sola formación, interpretaron 'La saeta', ese himno que funde la poesía y la fe, arrancando una ovación que se prolongó bajo los techos de la Asunción.

Cultura como cohesión
El certamen concluyó con un intercambio de obsequios y la presencia de los concejales Jorge Rivas, Montegranario Arboleda y Julio Baeza, reforzando la idea de que la cultura es el mejor elemento de cohesión social. En Fuentenovilla, la música cofrade no es solo el preludio de la Semana Santa; es la banda sonora de un pueblo que cuida sus raíces y celebra su historia con la misma pasión con la que hace sonar sus instrumentos.
