Guadalajara concentra el 68% de las albarradas para frenar el arrastre de cenizas en la cuenca del Tajo
La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) ha ejecutado 2.088 albarradas en Guadalajara para frenar la erosión y retener los materiales que las lluvias pueden arrastrar desde los terrenos afectados por el incendio de La Mierla hacia los embalses de Beleña y Alcorlo. La cifra representa el 68,3% de las estructuras contabilizadas en el conjunto de la demarcación, según los recuentos provinciales difundidos por el organismo.
La intervención cobra especial importancia en la cuenca de Beleña, que abastece, a través de la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS), a más de 400.000 personas. Tras el incendio, la entidad reforzó los controles en la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de Mohernando y preparó posibles ajustes en el proceso de potabilización ante el riesgo de que las lluvias arrastrasen cenizas, sedimentos, materia orgánica y metales hasta el embalse.
De las primeras actuaciones a los 2.088 diques
La Confederación comenzó los trabajos en agosto, después de identificar las zonas más sensibles de las cuencas de aportación y los puntos en los que las lluvias podían arrastrar materiales desde los terrenos afectados por el fuego. Una de las principales medidas fue la construcción de albarradas, pequeños diques que ayudan a frenar la escorrentía y retener los sedimentos.
En uno de sus primeros balances sobre La Mierla, la CHT informó de 600 albarradas en diez cauces de la cuenca de Beleña y otras 17 en el entorno de Alcorlo. En la primera zona, las estructuras se repartieron entre los arroyos de la Fuente, de los Cogorros, de la Hoz, Madroñal, de las Quintillas y Sacedoncillo; el barranco de Valdelapuente y otros tres arroyos sin nombre. En Alcorlo, las actuaciones se desarrollaban en terrenos de titularidad de la propia Confederación próximos al embalse.
Los trabajos continuaron durante las semanas siguientes. En el balance difundido el 13 de octubre, la MAS situó en 1.500 las albarradas construidas en doce arroyos de la cuenca de Beleña y en 18 las estructuras levantadas en el monte patrimonial de la CHT cercano a Alcorlo. Eran recuentos intermedios, anteriores al balance provincial posterior.
El dato más reciente, comunicado por la Confederación el 26 de octubre, eleva a 2.088 las albarradas ejecutadas en Guadalajara, en cauces tributarios de los embalses de Beleña y Alcorlo. La CHT no ha detallado cómo se distribuyen entre las dos cuencas.
En el conjunto de la demarcación, el organismo contabiliza más de 3.050 albarradas. Además de las 2.088 de Guadalajara, ha ejecutado 906 en Ávila y 65 en la Sierra Oeste de Madrid. La suma de los tres recuentos provinciales sitúa la aportación de Guadalajara en el 68,3% del total.
Una barrera flotante en el embalse de Beleña
Junto a los diques construidos en los cauces, la CHT instaló una barrera flotante de contención de cenizas en el embalse de Beleña. Su cometido es retener los materiales que llegan con la escorrentía y reducir el riesgo de que alcancen la toma de abastecimiento. La instalación quedó terminada el 1 de octubre, según confirmó la Mancomunidad.
Las albarradas y la barrera forman parte de un dispositivo más amplio de restauración hidrológico-forestal. Entre las medidas previstas figuran la reducción de la escorrentía en las laderas, la retirada de vegetación quemada y la eliminación de troncos y otros obstáculos que puedan acumularse en los cauces y formar tapones, especialmente aguas arriba de las poblaciones. La CHT contempla también la recuperación de los ecosistemas forestales vinculados a ríos y arroyos. La Confederación ha detallado las líneas de trabajo desplegadas tras el incendio.
Los controles de la MAS permitieron comprobar que, tras las lluvias de los días anteriores, los análisis a la entrada de la ETAP de Mohernando se mantenían dentro de los parámetros establecidos. En su balance del 13 de octubre, la entidad calificó la turbidez de "muy baja" y señaló que mantenía el seguimiento con controles cada dos horas.