Kieff Grediaga: "Quiero llevar mi obra desde Montreal a la España vaciada"

08/08/2026 - 12:11 Paco Campos

A sus 90 años, Kieff Grediaga ha decidido que una de las próximas paradas de su trayectoria artística sea Viana de Jadraque, en Guadalajara. Kieff estará presente durante la muestra que llevará a cabo en la localidad, que se inaugurará el 14 de agosto a las 12.00 horas en la plaza de la Iglesia y continuará durante el día 15. El programa contempla además un encuentro con los asistentes, un aperitivo y el sorteo de varias obras firmadas por el artista.

Desde Montreal, donde vivió y creó, hasta Viana de Jadraque, Kieff regresa a España después de 70 años y vuelve al lugar ligado a su infancia. Allí nació su madre, Epifanía Bueno Bueno, y allí pasó algunos veranos antes de emprender una trayectoria que le llevaría a desarrollar su carrera artística lejos de España.

“Cuando mi madre fue a visitarme a Nueva York, donde ya exponía, me trasladó su deseo de que llevara mis obras a Viana", recuerda Kieff. Aquella petición quedó pendiente durante décadas y ahora será el propio artista quien la haga realidad.

La exposición forma parte de una iniciativa con la que Kieff quiere acercar su trabajo a pequeñas localidades y sacar la creación contemporánea de los circuitos culturales habituales. "Quiero llevar mi obra a la España vaciada", resume. Viana será el primer escenario de ese propósito, pero también el más personal: el lugar donde comenzó la historia familiar que ha terminado llevando sus esculturas hasta allí.

Viana, promesa pendiente

La exposición tendrá para el artista un significado particular por la historia que la precede. No será solo una selección de esculturas presentada en un nuevo espacio, sino la materialización de aquella petición que recibió de su madre.

La elección de un municipio pequeño responde también a su manera de entender la difusión del arte. Después de haber expuesto en distintos países, Kieff quiere que sus esculturas puedan salir de los espacios habituales y entrar en contacto con otros públicos.

Guadalajara, una parte de su legado

Viana no es el único lugar de Guadalajara ligado a la historia de Kieff. Tendilla, donde nació su padre, Antonio Grediaga Doncel, ocupa también un lugar destacado en su relación con la provincia.

Foto: Universidad de Cádiz.

Allí quiso impulsar su fallida iniciativa en torno a un Museo-Taller de Arte Contemporáneo vinculado a su obra. La propuesta buscaba conservar y mostrar sus piezas, pero también convertir el espacio en un lugar de aprendizaje y transmisión de conocimientos artísticos, especialmente para los jóvenes. La idea respondía a una preocupación que ha acompañado sus proyectos en la provincia: que el arte pueda generar actividad cultural y ofrecer oportunidades de acercamiento a la creación sin necesidad de trasladarse a una gran ciudad.

Tendilla llegó a acoger en 2021 una exposición al aire libre con más de un centenar de obras del artista. Las esculturas ocuparon calles y plazas y convirtieron durante aquellos días el propio municipio en espacio expositivo.

La presencia de Kieff en Guadalajara ha ido adquiriendo así una dimensión que va más allá de sus vínculos familiares. La provincia se ha convertido también en uno de los lugares donde ha querido compartir su obra y desarrollar proyectos culturales.

Una trayectoria internacional que vuelve a Guadalajara

La llegada de sus esculturas a Viana se produce después de una carrera de más de seis décadas construida en distintos países. Kieff desarrolló buena parte de su actividad en Canadá, Estados Unidos y Japón.

Montreal ha sido uno de los principales escenarios de esa trayectoria y la ciudad desde la que continúa trabajando. Su obra ha circulado por distintos países y su nombre ha quedado asociado a una escultura abstracta en la que el hierro, el espacio y el movimiento ocupan un lugar central.

Entre la madera, el hierro y la música

Kieff nació en Madrid en 1936, en los meses previos a la Guerra Civil. Su padre, Antonio Grediaga Doncel, era ebanista y fue quien le enseñó desde niño el trabajo con la madera. Aquel aprendizaje manual acabaría siendo una de las bases de su posterior dedicación a la escultura. También de su historia familiar procede el nombre con el que se hizo conocido. Su padre eligió "Kieff" en referencia a Kiev, donde combatió durante la Guerra Civil.

Su formación y su trayectoria no quedaron, sin embargo, encerradas en una sola disciplina. Además de escultor, Kieff es músico y cantante de ópera, y la música ha tenido una influencia decisiva en su forma de concebir la creación. Su escultura se mueve en el terreno de la abstracción y explora especialmente el espacio, el volumen, el movimiento y el ritmo. El hierro ocupa un lugar destacado en su producción, junto a trabajos de pintura y dibujo.

Esa relación entre música y escultura encontró una de sus expresiones más conocidas en "El canto del hierro", una serie inspirada en las "Siete canciones populares españolas" de Manuel de Falla. Kieff llevó al lenguaje escultórico elementos vinculados al ritmo y a la estructura de las composiciones.

Su trayectoria artística se ha construido precisamente en ese cruce de disciplinas. La materia, el movimiento, el sonido y el espacio forman parte de una misma investigación que ha desarrollado durante décadas.