La creciente presencia de jabalíes se extiende por pueblos de Guadalajara
La presencia de jabalíes en Guadalajara ha dejado de ser un fenómeno exclusivo de montes y áreas rurales. Cada vez es más frecuente que estas piaras irrumpan en urbanizaciones, carreteras y caminos periurbanos, generando riesgos para vecinos, peatones y conductores.
Video de jabalíes en Almonacid de Zorita
En Uceda, los animales han sido vistos en las calles de urbanizaciones como Caraquiz y Peñarrubia, causando incidentes con coches y poniendo en peligro a quienes transitan por la zona. Ante ello, el Ayuntamiento, en colaboración con la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, ha puesto en marcha capturas controladas y reubicaciones en cotos autorizados para reducir los riesgos y devolver a los animales a su hábitat natural (Ayuntamiento de Uceda).
El fenómeno no se limita a Uceda. En Almonacid de Zorita y otros municipios de la provincia, los avistamientos de jabalíes en caminos y parcelas rurales son cada vez más habituales. También se registran accidentes de tráfico y daños en cultivos, mientras los vecinos muestran preocupación por la convivencia con estos animales.
La Junta de Castilla-La Mancha ha adoptado medidas regionales para frenar la superpoblación: eliminación de cupos en planes cinegéticos, autorizaciones de aguardos en parcelas dañadas, restricciones en la alimentación suplementaria y comunicación obligatoria para actividades cinegéticas (grupoapag.com).
La combinación de alta capacidad reproductiva, búsqueda de alimento y adaptación a entornos humanizados ha hecho que el problema se extienda por toda la región. En Guadalajara, Uceda sirve como ejemplo de cómo la coordinación entre administraciones puede limitar riesgos, aunque los expertos advierten que sin un plan integral de gestión poblacional, la presencia de jabalíes seguirá creciendo.