La ilusión de alcanzar un tesoro venció a la pandemia

14/06/2021 - 18:05 Redacción

Hace un mes nadie sabía cómo se iba a hacer; la pandemia cogió a todos por sorpresa y era hora de lograr encauzar un evento, como es el Maratón de Cuentos, Fiesta de Interés Regional, que apunta muy alto.

FOTOS: RAFAEL MARTÍNN SOLANO

Pero se descubrieron los ‘tesoros’ que siempre se encuentran en la cita y se abrió el cofre. Lo que se encontró sorprendió a ciudadanos y organizadores: Una sobresaliente organización, esfuerzo sin precedentes de los narradores y, lo que es más importante, gran aceptación de un público que esperó en ocasiones las colas generadas por la limitación de aforo. Un sueño hecho realidad.

La 30ª edición del Maratón de los Cuentos de Guadalajara concluyó el domingo, después de tres intensos días en los que no ha parado la narración de las historias más diversas e inverosímiles, todas ellas en torno al tema que conjuga “los tesoros”, celebrando así los 30 años de festival de narración oral. 

El alcalde capitalino, Alberto Rojo, dio el viernes pasado el pistoletazo de salida con la primera narración, la historia de una niña, Daniela, que quiere ser pirata y que lucha por conseguir su sueño a pesar de las dificultades que se encuentra por ser mujer y de las pruebas que tiene que superar para conseguirlo. “Y es que el mejor tesoro que podemos tener es perseguir nuestros sueños, luchar por ellos, por la justicia y que nadie nos diga que no podemos cumplirlos”, finalizaba el primer edil con esta moraleja.

Alberto Rojo comenzó dando las gracias a la organización del Maratón, al Seminario de Literatura Infantil y Juvenil, y al poder de la lectura, “que tanto nos ha ayudado en tiempos de pandemia, y aunque todavía debemos seguir cumpliendo con las medidas de seguridad e higiene frente al virus hoy, por fin, volvemos a este maravilloso Patio de los Leones para disfrutar de nuestro gran Maratón de los Cuentos”.

 

Junto al primer edil asistieron también concejales del equipo de Gobierno, como Sara Simón y Rafael Pérez Borda; la subdelegada del Gobierno, Mercedes Gómez; la consejera de Educación, Cultura y Deportes, Rosa Ana Rodríguez; el delegado de la Junta de Comunidades, Eusebio Robles; el presidente de la Diputación Provincial, José Luis Vega, y otras autoridades. 

Tras el acto inaugural llegaron las lluvias, lo que impidió las actuaciones del Orfeón Joaquín Turina y del Coro de Gospel, GuadSpel Choir, más complejas, pero este hecho no impidió que, a buen resguardo, la cita con los narradorres siguiera adelante.

Para celebrar esta edición en la que el Maratón sopla treinta velas, los narradores Pablo Albo y Félix Albo se reunieron de manera extraordinaria para regalar al público una sesión irrepetible, con la presencia excepcional del mismísimo embajador de la India, Sanjay Verma, que también se subió  al escenario para dar el pistoletazo de salida a tres días intensos de festival en los que la histórica del Maratón, Estrella Ortiz, presentó una cuidada y curiosa exposición, Tesoros en el buzón, donde mostró la magia detrás de la correspondencia postal.

La ex alcaldesa de Guadalajara, Blanca Calvo, maestra de ceremonia en el acto de apertura y creadora de la idea durante su mandato, impuso el pin de contadores de cuentos al primer edil, al embajador, a la consejera y al también ex alcalde de Guadalajara, José María Bris.

El patio interior de la Diputación provincial fue por primera vez sede de los Monucuentos; y el Teatro Buero Vallejo acogió un Festival de Narración Oral irrepetible. Además, durante el fin de semana, se presentaron dos proyectos que, por un lado, consolidan el carácter regional del Maratón de los Cuentos, y, por otro, afianzan su prestigio internacional: la construcción de la Casa de los Cuentos en Guadalajara y la creación, junto a instituciones de otros países, de la Red Europea de Ciudades de Cuento. Guadalajara, ciudad de cuento. 

El presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido, aprovechó su participación para mostrar su respaldo a estos proyectos que se desarrollan en colaboración con las administraciones regional y municipal. Bellido contó un cuento de autoría propia que ha dedicado a los niños y niñas del mundo que sufren alguna forma de explotación laboral.

La presidenta del Seminario de Literatura Infantil y Juvenil, que organiza el Maratón de los Cuentos, Concha Carlavilla, ha destacado el éxito de esta 30 edición. “Cuando una ciudad se empeña en que todo salga bien, es que sale bien”, comenta con satisfacción.

Carlavilla destaca la labor de la organización, “que ha tomado las precauciones necesarias, teniendo en cuenta las restricciones de Sanidad, con un control de aforos y un equipo de acomodadores que se ha encargado de garantizar que se ocuparan los espacios adecuados, aunque hay que decir que la colaboración y paciencia de la gente ha sido ejemplar”. En este sentido, ha habido tramos en las 46 horas ininterrumpidas en que se ha desarrollado el evento que se han organizado largas colas, sobre todo el sábado a la una de la mañana: “Dónde se ha visto una cola para escuchar cuentos… Algo inverosímil en este país”, ilustra Carlavilla. 

El silencio de los asistentes a la hora de escuchar las narraciones  ha sido más emocionante de lo habitual, “es realmente valorable el respeto del público, que han puesto en valor este maratón y en especial en su 30 aniversario”. 

Como valorable, a su juicio, es el papel de los centros educativos, que, con tan solo un mes de anticipación, ya que antes no se sabía con certeza si se iba a llevar a cabo, han preparado sus intervenciones. Es el caso del colegio San Pedro Apóstol que en este periodo ha organizado la intervención de 90 de sus alumnos en grupos de seis. “Todo esto pone de manifiesto que la nuestra es la ciudad de los cuentos, una ciudad que se ha construido entre todos los ciudadanos”, señala satisfecha. 

Carlavilla destacó la entrañable actuación del mago Kayto del viernes que, pese a que en principio no hubiera podido, debido a que el escenario estaba húmedo y era peligroso usar el micrófono, decidió desarrollar su actuación a capella. “Fue un momento mágico ya que estuvo más de una hora entremezclándose con el público; le agradezco su intervención, llena de magia, sensibilidad y colaboración”, asevera.

Hubo un problema que se salvó con creces: Este año, con motivo de la pandemia, no se pudieron realizar actuaciones de calle. Sin embargo fueron los ciudadanos los que fueron buscando los sitios donde se desarrollaba el certamen. “Fue el caso de los espectáculos del Liceo Caracense”. El interés fue tal que, aunque estaban dirigidos a familias, “hubo que facilitar algún hueco para adultos que querían asistir”.  

Fue todo un ejemplo de que se puede hacer cultura segura,  “porque necesitamos la cultura para vivir, los que trabajamos en la cultura nos debemos a los ciudadanos, porque es un bien esencial para vivir con salud”. 

El cuento final de cierre del evento fue “muy emocionante”, compartido entre los miembros del seminario y el público. “Hemos preguntado a la gente de la ciudad por su tesoro, un cofre imaginario con montones de deseos, algo que no se acaba nunca, esos tesoros imaginarios de cada uno, lo más importante para cada persona”, indica Carlavilla. El silencio de las madrugadas con el narrador y el sonido de los pájaros de fondo, “fue especialmente emocionante en un momento de arranque e incertidumbre”. Por por razones sanitarias el maratón no fue clausurado, como es tradición por la Banda Provincial de Música. “Colorín colorado, este cuento se ha acabado”, así cerró el entrañable evento Carlavilla.