La Sierra Norte en vilo ante microcortes de luz

24/01/2026 - 13:55 FCV

La borrasca Ingrid no solo está cerrando carreteras y aislando municipios bajo el manto blanco; en la Sierra de Ayllón, el temporal ha vuelto a poner de manifiesto una vulnerabilidad que los vecinos tildan de "tercermundista". Mientras la nieve se acumula en las calles de la Sierra Norte, el fantasma del apagón recorre localidades como Cantalojas, Galve de Sorbe, Condemios o Campisábalos,  en el entorno del Alto Rey, donde la infraestructura eléctrica parece incapaz de resistir el envite de la meteorología adversa.

Los testimonios recogidos en el corazón de la sierra dibujan un escenario de "abandono" sistemático. Durante la última noche, el miedo al aislamiento total se palpó tras producirse una serie de microcortes de luz que mantienen a los residentes en vilo. "Anoche se marchó cuatro veces", relata Paloma, vecina de la zona, quien describe la angustia de ver cómo la tecnología se desvanece: "Se marcha la luz y se nos marchan los teléfonos; hoy ya no hay fijos y nos quedamos solo con las emergencias". Para estos municipios, un corte de luz no es solo una molestia doméstica; es quedar "vendidos" ante cualquier urgencia médica o accidente.

El drama del "final de línea"

El problema, denuncian, no es nuevo ni exclusivo de este temporal. La fragilidad de las líneas eléctricas en el entorno del Alto Rey es una constante que aflora con cada racha de viento o cada nevada intensa. La indignación crece al sentirse los "últimos" de la fila, tanto para la limpieza de viales como para el mantenimiento de servicios básicos. "En Cantalojas es donde más veces sucede porque somos final de línea; cuando hay mucha demanda, somos los primeros a los que se nos va la luz", explica con la amargura de quien reclama soluciones desde hace años sin éxito.

La preocupación es máxima ante la posibilidad de pasar la noche a oscuras, con temperaturas gélidas y sin cobertura móvil, ya que el sistema tarda cerca de tres cuartos de hora en rearmarse tras cada corte. La pregunta que flota en el ambiente es tan cruda como necesaria: "¿Tiene que pasar algo grave para que esto se solucione?". Mientras las máquinas quitanieves luchan contra el nivel rojo en las carreteras, los vecinos de la Sierra Norte luchan contra la sensación de olvido institucional en pleno siglo XXI.