La unidad docente de la GAI de Guadalajara consolida el Escape Room como estrategia metodológica para la formación de los futuros médicos de familia
La Unidad de Docencia, Investigación y Formación de la Gerencia del Área Integrada de Guadalajara (UDIF), dependiente del SESCAM, ha celebrado en las instalaciones del Instituto de Enfermedades Neurológicas (IEN) una nueva edición de su Escape Room, consolidando este modelo por su valor para la formación de los futuros profesionales de Atención Primaria.
El Escape Room Clínico es una estrategia metodológica que incorporó la UDIF hace años en su Unidad Docente de Atención Familiar y Comunitaria. Simula un entorno donde los participantes, en equipos, deben hacer frente a una serie de desafíos o completar acciones sanitarias con un tiempo limitado.
Esta herramienta ha demostrado su valor para la formación de los residentes y se ha convertido en un recurso educativo innovador, combinando la resolución de problemas y el aprendizaje inmersivo en el entrenamiento de los futuros profesionales. Esta actividad permite situar a los residentes en escenarios simulados inspirados en la práctica asistencial real con el objetivo de aplicar y poner en práctica su formación en competencias para la resolución de problemas clínicos, y comunitarios.
Este año, la temática ha sido el mundo de los Simpson. En distintos escenarios de la serie se han puesto en práctica situaciones como la desescalada de medicación, la atención a una intoxicación etílica o con psicofármacos, la prevención de lesiones por presión o el diseño de una dieta saludable analizando alimentos con mayor y menor valor energético, entre otras situaciones, todo ello con tiempos medidos y donde cada participante desempeña un rol dentro del equipo.
Como señala la coordinadora de la UDIF y jefa de estudios de Atención Familiar y Comunitaria, María Teresa Antoral, el Escape Room educativo permite complementar los modelos tradicionales de enseñanza a través de un enfoque activo y participativo.
Esta metodología, añade, contribuye al desarrollo de competencias transversales que son esenciales en la formación especializada. “La actividad promueve la toma de decisiones, el razonamiento clínico, la gestión del tiempo y favorece el trabajo en equipo interdisciplinar y la comunicación efectiva entre los miembros del equipo”, indica.
Este tipo de competencias resultan especialmente relevantes en el ámbito de la Atención Familiar y Comunitaria, donde la coordinación entre profesionales y la capacidad de respuesta ante situaciones complejas forman parte de la actividad cotidiana.
Por otra parte, el carácter dinámico y motivador del Escape Room favorece la implicación de los residentes en el proceso formativo, favorece la participación activa y mejora la retención de contenidos. Del mismo modo, genera espacios de aprendizaje seguros en los que es posible identificar errores, analizar conductas y promover la reflexión posterior mediante sesiones de debriefing estructurado.
Finalmente, su implementación en la Unidad Docente responde a los principios de innovación pedagógica y mejora continua de la calidad formativa y se alinea con los modelos actuales de educación sanitaria basados en competencias.
En consecuencia, subraya la doctora Antoral, el Escape Room constituye “una herramienta útil y pertinente para enriquecer la formación de los especialistas en Medicina y Enfermería Familiar y Comunitaria”. Hace del aprendizaje una actividad dinámica y retadora que promueve el interés y la participación, y refuerza tanto las competencias clínicas como las habilidades colaborativas necesarias para el desempeño de los futuros profesionales.