Los tratamientos de pastoreo y selvicultura habrán desbrozado hasta 15.000 ha forestales de Guadalajara en 2030
La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha prevé que el pastoreo controlado, combinado con otros trabajos selvícolas, alcance las 15.000 hectáreas de la provincia al final de la década y destina una partida regional de 360.000 euros a impulsar el uso de ganado en fajas estratégicas del monte.
Estos rebaños desbrozan en la actualidad de forma activa un total de 1.151,57 hectáreas en los montes públicos guadalajareños. El nuevo Plan Provincial de Defensa contra Incendios Forestales de Guadalajara 2026-2030 establece que, para el año 2030, la actividad ganadera habrá multiplicado su alcance hasta consolidar ese objetivo acumulado de 15.000 hectáreas combinando desbroce ganadero y técnicas mecánicas. La meta supone actuar sobre el 56,6% de la malla de fajas de protección provincial que asciende a 26.512 hectáreas.
Esta planificación preventiva provincial desarrolla de forma directa las orientaciones técnicas ya contenidas en el Plan de prevención, vigilancia y extinción de incendios forestales de Castilla-La Mancha de 2023. Ambos documentos normativos coinciden en la necesidad de reducir la continuidad del combustible vegetal mediante herramientas de bajo impacto que complementen los tratamientos mecánicos tradicionales.
Las comarcas de la Sierra Norte, el Alto Tajo, Molina y La Alcarria concentran el despliegue de este sistema en territorio guadalajareño, con especial presencia en un amplio entorno de los Parques Naturales de la Sierra Norte y el Alto Tajo. Esta zona estratégica alberga en total 26.512 hectáreas de la denominada Red de Áreas de Defensa (RAD), que en el ámbito regional alcanza las 264.726 hectáreas globales desglosadas por la administración autonómica entre las cinco provincias.
El análisis de riesgo y peligro histórico recogido en la norma regional de 2023 sirve como base técnica para la priorización geográfica de los sectores que ahora detalla el documento de la delegación provincial para mitigar la vulnerabilidad del territorio. Los animales consumen la vegetación herbácea y arbustiva, reduciendo el combustible fino disponible en el monte. El Plan Provincial de Guadalajara fija un ritmo global de mantenimiento -sumando tratamientos mecánicos y pastoreo- de 3.000 hectáreas anuales hasta 2030, una cadencia que permite repartir los trabajos a lo largo del quinquenio y adaptarse a la evolución real de la vegetación tras cada temporada de crecimiento. En la última campaña, 19 explotaciones ganaderas extensivas trataron 680 hectáreas y recibieron 82.000 euros en ayudas, según datos del Plan Provincial de Desarrollo Sostenible.
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Con esta medida el Gobierno regional busca romper la continuidad de la biomasa y facilitar el trabajo de los equipos de extinción, objetivo que coincide con las orientaciones del Plan regional de 2023, donde se insiste en la importancia de combinar tratamientos mecánicos con técnicas tradicionales como el pastoreo para mejorar la resiliencia del monte y reducir la intensidad potencial de los frentes de fuego.
El pastoreo controlado se concibe así como una herramienta complementaria que aporta flexibilidad y menor coste relativo en zonas de difícil mecanización.
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La Consejería de Desarrollo Sostenible ha publicado una línea de ayudas de 360.000 euros para toda Castilla-La Mancha. Las explotaciones de ovino, caprino, bovino y equino podrán percibir hasta 123 euros por hectárea pastoreada, conforme a la Orden 145/2024. El plazo de solicitud se abre el 16 de septiembre de 2026 y permanecerá abierto durante un mes. El pastoreo solo se autoriza en las zonas previamente designadas por la red, por lo que los ganaderos no eligen libremente el terreno. Esta limitación responde a la lógica de la Red de Áreas de Defensa descrita en el Plan Provincial 2026-2030, que prioriza las fajas con mayor valor estratégico para la contención de incendios y la protección de infraestructuras y núcleos de población, siguiendo los criterios de zonificación de riesgo ya desarrollados en el documento regional de 2023. La selección de las áreas se basa en el análisis de peligro histórico, comportamiento potencial del fuego y vulnerabilidad de los elementos expuestos.
La ayuda se divide en dos partes: una cuantía fija de 60 euros por hectárea por el servicio ambiental del pastoreo a diente y una variable de hasta 63 euros por hectárea para cubrir inversiones como pastores eléctricos, cercas móviles, abrevaderos portátiles o tótems de sal. Los Agentes Medioambientales inspeccionarán el terreno antes y después para verificar la reducción de vegetación. La ayuda queda condicionada a ese control. Este sistema de verificación se enmarca en la necesidad de garantizar la eficacia de las actuaciones preventivas, principio ya presente tanto en el Plan Provincial de Guadalajara como en el documento regional de 2023, donde se insiste en la evaluación continua de las medidas de reducción de combustible y en la trazabilidad de los resultados obtenidos sobre el terreno.
El control posterior permite además ajustar la planificación de las anualidades siguientes en función de la respuesta real de la vegetación.
Estas intervenciones se programan en otoño e invierno para llegar a la campaña de alto riesgo con menor carga de combustible. Según las últimas cifras del Plan INFOCAM, desde el 1 de enero se han registrado 1.133 siniestros en el medio natural de la comunidad, de los que 951 quedaron en fase de conato. El fuego afectó a 41.106 hectáreas de vegetación forestal y 4.911 de suelo no forestal. El Plan de prevención de 2023 ya advertía de la importancia de actuar en épocas de menor riesgo para reducir la severidad potencial de los incendios estivales, y el Plan Provincial de Guadalajara desarrolla esa orientación con un calendario concreto de mantenimiento de la RAD que permite distribuir los trabajos de forma ordenada a lo largo del año y maximizar su efectividad antes de la llegada del periodo crítico.

La programación en temporada baja evita interferencias con las labores de vigilancia y extinción y aprovecha el periodo de menor actividad vegetativa. La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha defendido el pastoreo controlado en áreas estratégicas, aunque ha precisado que “el ganado reduce el combustible a escala local, pero no sustituye los tratamientos silvícolas mecánicos, las infraestructuras de vigilancia ni los medios de extinción”. El incendio de La Mierla, que quemó 32.000 hectáreas en la Sierra Norte, refuerza la necesidad de crear discontinuidades efectivas en el paisaje forestal.
Tanto el Plan Provincial 2026-2030 como el documento regional de 2023 coinciden en señalar que la prevención no puede basarse en una sola herramienta, sino en la combinación de selvicultura preventiva, pastoreo, vigilancia y medios de extinción, de modo que cada una de estas líneas refuerce a las demás y reduzca de forma acumulativa el riesgo global en el territorio. El pastoreo se integra así dentro de una estrategia más amplia de gestión del riesgo.
La distribución de la Red de Áreas de Defensa por provincias sitúa a Ciudad Real con 91.350 hectáreas, Cuenca con 84.570, Albacete con 54.794, Guadalajara con 26.512 y Toledo con 7.500, sumando un total de 264.726 hectáreas.
EEn el caso de Guadalajara, el Plan Provincial 2026-2030 no contempla una ampliación significativa de la superficie de la RAD, sino el mantenimiento sistemático de la ya existente, priorizando aquellas zonas donde el pastoreo controlado puede aportar mayor eficacia por las características del terreno y la dificultad de acceso para medios mecánicos, de acuerdo con los criterios de priorización establecidos en el Plan regional de 2023. Esta aproximación permite optimizar los recursos disponibles y concentrar el esfuerzo en las áreas donde el beneficio preventivo es mayor.