Monasterio de Uclés: siglos de historia convertidos en experiencia cultural

28/08/2026 - 15:08 Redacción

Música, iluminación, creación contemporánea y tecnología conviven en este monumento.



Sobre un cerro que domina la localidad conquense de Uclés, a medio camino entre Cuenca y Madrid, el antiguo convento de la Orden de Santiago conserva una historia que se extiende durante siglos. El Monasterio de Santiago Apóstol, conocido también como Monasterio de Uclés y El Escorial de la Mancha, reúne en un mismo conjunto distintas etapas de la arquitectura española. El Portal de Cultura de Castilla-La Mancha destaca precisamente la presencia de los estilos plateresco, herreriano y churrigueresco, fruto de un proceso constructivo prolongado durante más de dos siglos.

A ese patrimonio histórico se ha añadido en los últimos años una nueva función. El monasterio se ha convertido en escenario de conciertos, propuestas digitales, exposiciones y experiencias sensoriales. El cambio comenzó a tomar forma en 2020, cuando la Fundación Fernando Núñez asumió la gestión cultural del conjunto y puso en marcha un proyecto destinado a conectar el monumento con formas contemporáneas de creación y con el desarrollo turístico y cultural de su entorno.

 

 

La Orden de Santiago
La posición estratégica de Uclés explica buena parte de su historia. Tras su etapa musulmana y la conquista cristiana, Alfonso VIII entregó el 9 de enero de 1174 la villa y su fortaleza a la Orden de Santiago. Desde entonces, Uclés se convirtió en Caput Ordinis, cabeza de una institución religiosa y militar que desempeñó un papel relevante durante la Edad Media.

El edificio que puede visitarse actualmente comenzó a levantarse en 1529, durante el reinado de Carlos I, y no quedó terminado hasta 1735, ya bajo Felipe V. Ese largo periodo explica la convivencia de lenguajes arquitectónicos diferentes. El refectorio conserva un artesonado renacentista con 36 bustos; la sacristía plateresca muestra la huella de Andrés de Vandelvira; la iglesia herreriana fue terminada en 1598 y cuenta entre sus arquitectos con Francisco de Mora, mientras que la fachada principal, de época barroca, se atribuye a Pedro de Ribera. Es precisamente la iglesia herreriana la que se encuentra detrás de ese sobrenombre de El Escorial de la Mancha.

El monasterio atravesó después diferentes etapas. La invasión napoleónica y la Batalla de Uclés de 1809 causaron daños al conjunto; las desamortizaciones obligaron posteriormente a la Orden de Santiago a abandonarlo y, desde 1874, pasó a ser propiedad del Obispado de Cuenca. Fue convento, centro educativo, hospital y cárcel antes de convertirse, a partir de 1949, en Seminario Menor, función que mantuvo hasta 2012.

 

Un nuevo proyecto
El cierre del seminario abrió un periodo en el que el edificio mantuvo las visitas y acogió algunas actividades. La transformación más definida llegó en 2020. Ese año, el Obispado de Cuenca cedió la gestión cultural a la Fundación Fernando Núñez, constituida en agosto con el propósito de poner en valor el patrimonio histórico y cultural de la villa y del monasterio. La propia entidad define entre sus objetivos la creación de un “nodo de innovación cultural” que conecte patrimonio, creación y tejido local.

De ese planteamiento nació MDU, la marca bajo la que se articula buena parte de la programación. El proyecto combina iniciativas creadas específicamente para el conjunto con colaboraciones externas y ha desarrollado propuestas como Lux in Tenebris, Uclés Música, Uclés Lux, Re_Nacimiento o Navidad Aumentada. El monasterio ha dejado así de funcionar únicamente como edificio histórico visitable para incorporar una programación que utiliza sus salas, el patio, la iglesia o las antiguas caballerizas como espacios culturales.

La investigación también forma parte del modelo. La Fundación ha suscrito convenios con las universidades de Castilla-La Mancha, Salamanca y Alcalá, además de acuerdos con instituciones y administraciones locales. Estas colaboraciones han incluido líneas de trabajo sobre el patrimonio de Uclés y su documentación histórica, de manera que la programación artística convive con proyectos orientados a ampliar el conocimiento del conjunto.

 

Del patio a las caballerizas
Los festivales musicales han ampliado esa línea de trabajo. Uclés Música ha utilizado el patio barroco como escenario para conciertos, mientras que Emer_Gentes traslada la actividad a las antiguas caballerizas, al pie de las torres y murallas. Son espacios históricos que pasan temporalmente a asumir una función escénica sin perder su condición patrimonial.

La edición de Emer_Gentes de agosto de 2026 ha reunido cinco conciertos durante cuatro noches. Antonio Cortés abrió el programa con cante flamenco; Manuel Moreno llevó al escenario una propuesta de piano flamenco y jazz; Marisa Valle Roso presentó un repertorio que combina folclore y electrónica, y el cierre correspondió a Ethno Spain y Karmento. La música se acompaña de una intervención lumínica y artística sobre las caballerizas y de una zona gastronómica instalada en el mismo espacio.

El planteamiento permite utilizar el monumento de maneras diferentes según cada programa. Iglesia, sacristía y refectorio concentran las propuestas vinculadas a Lux in Tenebris; el patio barroco se convierte en auditorio para los ciclos de mayor formato, y las caballerizas acogen música emergente, iluminación y creación artística. La Fundación ha creado además LaLAB, un colectivo instalado en el monasterio que trabaja en el diseño y desarrollo de productos y experiencias culturales.

Más de cinco años después del inicio de esta etapa, la actividad del Monasterio de Uclés combina así dos tiempos. El primero permanece en la arquitectura levantada entre los siglos XVI y XVIII y en la memoria de la Orden de Santiago. El segundo utiliza música, luz, tecnología y creación contemporánea para proponer nuevas formas de recorrer esos mismos espacios. La conservación del monumento y su apertura a otros lenguajes culturales forman ahora parte de un proyecto que  busca extender la actividad hacia el resto de la Mancha Alta conquense.
 

Luz, música y tecnología
Una de las primeras muestras de la nueva forma de trabajar implantada esta década llegó  en 2021 con ‘Cuenca, Uclés, Vía Láctea’. El proyecto conectó tecnológicamente el Monasterio de Uclés con la Catedral de Cuenca mediante música en directo, luz, sonido, videomapping y retransmisión sincronizada. Las imágenes vinculadas a la historia del Apóstol Santiago y de la Orden fueron proyectadas sobre el retablo mientras ambos edificios compartían parte de la experiencia musical.

El elemento diferencial de esta propuesta es que la tecnología no se plantea de forma aislada, sino vinculada al propio significado del edificio. Esa relación se observa especialmente en ‘Lux in Tenebris’, programa nacido alrededor de la Semana Santa. La propuesta parte del antiguo Oficio de Tinieblas y utiliza oscuridad, iluminación, música y otros estímulos para construir una experiencia contemporánea dentro de un espacio religioso histórico.

La edición de 2025, por ejemplo, incorporó polifonía, música electrónica, aromas y gastronomía en diferentes estancias. La sacristía se utilizó para una intervención relacionada con el olfato, mientras el refectorio y el anterrefectorio acogieron una propuesta gastronómica. La programación incluyó asimismo composiciones medievales reinterpretadas mediante lenguajes musicales actuales. Patrimonio, música y percepción sensorial quedaban así integrados en un mismo recorrido.

 

Más allá de Uclés

El proyecto también ha ido estableciendo conexiones con las administraciones públicas. En 2022, el Ayuntamiento de Uclés y la Fundación Fernando Núñez habían formalizado un convenio de colaboración, mientras responsables del Gobierno regional y de la Diputación participaban en actividades vinculadas al monasterio y señalaban su capacidad para generar movimiento turístico en la localidad.

La relación se ha ampliado al territorio. En 2024, la Diputación de Cuenca, la Fundación y la Fundación Global Nature presentaron conjuntamente en Madrid una propuesta destinada a conectar tres enclaves de la Mancha Alta conquense: el Monasterio de Uclés, el Parque Arqueológico de Segóbriga y la Laguna de El Hito. El planteamiento contempla crear rutas y coordinar la programación cultural privada de Uclés con iniciativas de la Diputación como Actuamos en Patrimonio.

El director de la Fundación Fernando Núñez, David Pérez, planteó en aquella presentación el concepto de “territorio-museo”: no considerar cada enclave de manera aislada, sino integrar patrimonio histórico, paisaje y naturaleza dentro de un mismo recorrido. Por su parte, la Diputación defendió la colaboración entre administraciones, fundaciones y otros actores privados para reforzar la promoción turística de una comarca situada a poca distancia de Madrid.

 

Visitas

El monasterio mantiene visitas guiadas de martes a domingo y permanece cerrado los lunes. La programación de agosto de 2026 incluye además visitas a la luz de las velas, con pases de mañana y tarde, aunque los horarios pueden modificarse durante los días de conciertos. Emer_Gentes celebró su última jornada el 20 de agosto con Ethno Spain y Karmento en las caballerizas. La información actualizada de horarios, visitas y actividades se encuentra en los canales oficiales del Monasterio de Uclés.