Paisaje Dulce y Salado, a solo 5 pasos de ser Patrimonio Mundial de la UNESCO

07/03/2026 - 11:31 Paco Campos

El Paisaje Dulce y Salado ya respira cerca de la meta. El expediente técnico está completo y listo para viajar a Madrid. Solo quedan cinco trámites concretos para que este rincón único de Guadalajara entre en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Todo empezó el 20 de enero de 2022, cuando España lo incorporó a su lista indicativa oficial ante la UNESCO. Aquella inscripción certificó que este territorio de 219 km² posee Valor Universal Excepcional y abrió la puerta a la candidatura formal.

Según la lista indicativa de la UNESCO, “la interacción entre el ser humano y esta excepcional área natural ha generado un ecosistema único” moldeado en la Edad Media y apenas cambiado desde entonces. Es, en definitiva, “una obra conjunta del hombre y la naturaleza” sin equivalente en toda la Lista del Patrimonio Mundial. Este paisaje cultural abraza la ciudad de Sigüenza, la villa de Atienza y quince aldeas medievales (Imón, Palazuelos, La Olmeda de Jadraque, Pelegrina, Riosalido, Carabias, La Riba de Santiuste, La Cabrera, Santamera, Matas, Bujarcayado, Cercadillo, Pozancos, Ures y La Barbolla).

Entre sus 12 elementos patrimoniales principales destacan los siguientes, todos integrados en el expediente y protegidos por la Red Natura 2000 y el Plan de Gestión:

  1. Catedral de Sigüenza 
  2. Castillo de Sigüenza
  3. Villa de Atienza
  4. Salinas de Imón
  5. Salinas de La Olmeda 
  6. Salinas de Gormellón 
  7. Parque Natural del Barranco del Río Dulce 
  8. Castillo de Pelegrina 
  9. Castillo de La Riba de Santiuste
  10. Castillo de Palazuelos 
  11. Castillo de Atienza 
  12. Caballada de Atienza (patrimonio inmaterial)

Más información detallada en el portal oficial del portal de Cultura de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

Este esfuerzo colectivo es lo que ha permitido llegar hasta aquí con un expediente sólido y consensuado. El Consejo Rector de la candidatura, presidido por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, e integrado por figuras clave como el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Amador Pastor, la alcaldesa de Sigüenza, María Jesús Merino, el presidente de la Diputación de Guadalajara, José Luis Vega, el alcalde de Atienza, Pedro Loranca Garcés, representantes de los ayuntamientos implicados, de la Universidad de Alcalá, del Obispado de Sigüenza-Guadalajara, del Cabildo catedralicio y diversas personalidades del ámbito cultural e institucional, ha trabajado de forma coordinada desde el principio.

Juntos han elaborado un dossier científico riguroso y un plan de protección que equilibra la conservación del territorio con la vida cotidiana de sus habitantes, culminando en la reunión decisiva del 2 de marzo de 2026 en Palazuelos, donde se ratificó el envío del expediente al Ministerio.

El último empujón llegó el 2 de marzo de 2026 en la pedanía de Palazuelos: el Consejo Rector dio luz verde al envío del expediente al Ministerio, como contó Nueva Alcarria.

A partir de aquí, el Paisaje Dulce y Salado encara los cinco pasos que restan, según el procedimiento oficial que describe el Ministerio de Cultura para las candidaturas españolas y las Directrices Operativas de la UNESCO:

  1. Envío oficial del expediente al Ministerio de Cultura y Deporte. El dossier completo viaja a Madrid.
  2. Evaluación por el Consejo Nacional del Patrimonio Histórico. Sigüenza acogerá los días 9 y 10 de abril de 2026 la reunión donde expertos independientes revisarán la candidatura.
  3. Aprobación nacional y entrega a la UNESCO Con el visto bueno, el Ministerio remite todo a París. Aquí empieza el reloj internacional.
  4. Análisis técnico por ICOMOS y posible misión de campo. Los expertos de la UNESCO estudiarán el expediente y, si es necesario, visitarán el terreno
  5. Decisión final del Comité del Patrimonio Mundial Si supera todos los filtros, el Paisaje Dulce y Salado entrará en el club más exclusivo del planeta.

El camino ha sido largo y paciente, pero nunca había estado tan cerca. Sigüenza y Atienza ya ven la línea de meta. Y el sabor que deja es, sin duda, dulce.