La intrahistoria de ‘Un río de recuerdos’
El río Tajo llega a Trillo con un rumor antiguo, como si su corriente arrastrara voces que no se resignan a desaparecer. En sus orillas, donde durante generaciones se tendieron ropas, se celebraron fiestas y se vieron crecer a familias enteras, el agua sigue avanzando como un archivo vivo. Ese mismo espíritu es el que late en ‘Un río de recuerdos’, el libro que el municipio presentará el viernes 28 de noviembre, y que nace con la aspiración de convertirse en un cauce más: uno que no transporta agua, sino memoria.
El catálogo reúne fotografías antiguas cedidas por 14 familias de Trillo. Imágenes en blanco y negro donde aparecen calles todavía de tierra, plazas que hoy tienen otro trazado y rostros que miran a la cámara como quien mira al futuro sin saberlo. Son fragmentos de vida que vuelven a encenderse al quedar reunidos en un solo volumen. En el prólogo, el alcalde Jorge Peña describe el libro como “un puente a nuestro pasado, una puerta abierta hacia nuestra historia, nuestros antepasados, nuestras costumbres y tradiciones, nuestros parajes, calles y plazas, nuestras fiestas”. Un puente que, como los que cruzan el Tajo, invita a mirar la otra orilla: la del tiempo.
El proyecto emergió del trabajo desarrollado el pasado año dentro del programa RECUAL (recualificación y reciclaje profesional). Ocho alumnas de Trillo y su entorno, guiadas por Carmen De Mora-Granados, fueron reuniendo, clasificando y organizando cada fotografía. En la presentación del catálogo, De Mora-Granados invita al lector “a recorrer las calles de Trillo, a descubrir sus paisajes y sumergirse en la vida cotidiana de sus vecinos, los de hace más de 100 años”. Para cualquiera que conozca la provincia de Guadalajara —sus pueblos, sus ríos, sus ritmos—, ese viaje tiene algo de regreso a casa.
El libro será el obsequio navideño que el Ayuntamiento entregará a sus vecinos: un ejemplar por vivienda con personas empadronadas. También podrá adquirirse, como se explicará el día de la presentación. Con ello, Trillo convierte este trabajo colectivo en un gesto de gratitud hacia quienes han sostenido su historia, igual que el río sostiene las piedras que atraviesa.
En sus páginas también fluyen palabras. Las de Juan Jesús Batanero, cuyas poesías acompañan las distintas secciones, y las líneas visuales de Juan Carlos Fuentes, diseñador y artista gráfico encargado de la maquetación. Cada aporte funciona como un afluente que llega al cauce principal para reforzar su corriente.
La presentación tendrá lugar en la Casa de la Cultura, a las 18.30 horas, y tras el acto los asistentes serán invitados a un vino español. Será un momento para mirar juntos esas imágenes que vuelven a la luz después de décadas en cajones o álbumes familiares, igual que el Tajo revela, cada amanecer, un brillo nuevo sobre una historia vieja.
Porque en Trillo, como en tantos lugares bañados por un río, la memoria nunca se pierde del todo: solo sigue su curso, esperando a quienes quieran volver a escucharla.