El histórico embalse del Pontón de la Oliva, lleno a rebosar tras las borrascas

19/02/2026 - 19:31 FCV / J.P.

Las abundantes lluvias registradas han llenado el Pontón de la Oliva, un histórico embalse en desuso situado entre la Comunidad de Madrid y la provincia de Guadalajara, devolviendo agua a la antigua presa que abasteció a Madrid a través del Canal de Isabel II. Esta situación ha generado un espectáculo visual poco habitual en la Sierra de Ayllón, y pone de relieve la importancia histórica de esta infraestructura hidráulica. La gestión hídrica de los últimos meses muestra que la cuenca del Lozoya -que alimenta embalses como El Atazar, el mayor de la Comunidad de Madrid- ha estado en niveles muy altos de agua tras las seis borrascas del inicio de año. Las presas han tenido que realizar desembalses controlados para evitar riesgos, como se ha informado recientemente y ello ha implicado los altísimos niveles del Pontón de la Oliva.

Según la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT), el episodio hidrológico comenzó con la borrasca Joseph y concluyó con Oriana, tras el paso intermedio de Kristin, Leonardo, Marta y Nils. Aunque las precipitaciones no fueron de intensidad extrema, su persistencia durante al menos tres semanas generó aportaciones sostenidas en distintas subcuencas, que permitieron el llenado excepcional del embalse.

Para evitar riesgos aguas abajo, la CHT realizó maniobras de desembalse “simultáneas y planificadas” en varias presas. Durante estos días, los caudales de salida se mantuvieron entre la mitad y una cuarta parte de los caudales de entrada, equilibrando la seguridad hidráulica con la preservación de los niveles de los embalses.

Aunque actualmente el Pontón de la Oliva no forma parte del sistema activo de abastecimiento, su llenado está ligado al comportamiento hídrico de toda la cuenca del río Lozoya. Embalses de gran capacidad como El Atazar han registrado también niveles superiores a lo habitual, ya que la gestión coordinada de presas permite regular los caudales y garantizar tanto el abastecimiento de agua como la seguridad de los municipios aguas abajo, incluyendo Patones y el término de Valdepeñas de la Sierra (Guadalajara).

Construido en el siglo XIX, el Pontón de la Oliva fue una de las primeras piezas del Canal de Isabel II, inaugurado en 1858 para garantizar el abastecimiento de Madrid. Tras filtraciones y problemas de cimentación, fue reemplazado por la presa del Villar, aunque mantiene valor histórico y patrimonial. El llenado actual permite observar cómo la combinación de lluvias intensas y gestión hidráulica convierte temporalmente este embalse histórico en un recurso visual y cultural único.