Una manzana consumida y depositada en el contenedor equivocado despierta el interés por el reciclaje en el IES Alejo Vera

16/10/2026 - 19:35 Esther Ceciliano / Paco Campos

La campaña de la Mancomunidad Vega del Henares, "Abre tu Puerta a la Orgánica", enseña a los escolares del IES Alejo Vera de Marchamalo a separar los residuos y comprender cómo sus decisiones cotidianas repercuten en el medio ambiente.

Una manzana en el contenedor equivocado explica va más allá que una simple acción incorrecta y sin criterio de reciclado. Ante alumnos del IES Alejo Vera de Marchamalo, la delegada de Sanidad, Pilar Cuevas, usó este ejemplo para concienciar a los alumnos de sobre la importancia de que cada residuo vaya a su contenedor.

Al equivocarnos de cubo, los restos se pudren aplastados en el vertedero y liberan metano, un gas que daña la atmósfera y potencia el cambio climático. Separarlos bien hace que respiren, convirtiéndose en abono natural que da nueva vida a la tierra y contribuye justo a lo contrario.

Estas idea la proyectó con motivo de la presentación del programa "Abre tu Puerta a la Orgánica", una campaña de educación ambiental impulsada por la Mancomunidad Vega del Henares (MVH), en colaboración con la Junta de Comunidades. Llegará a 32 centros adheridos de los nueve municipios de la Mancomunidad y se dirige al alumnado de Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato. El ámbito educativo reúne a más de 15.800 estudiantes: más de 7.400 de Infantil y Primaria y alrededor de 8.400 de Secundaria. Son cifras de alumnado potencial, no del número de participantes confirmados.

Las actividades duran aproximadamente una hora y combinan explicaciones adaptadas a cada edad, juegos y talleres. La formación corre a cargo de Claudia Urrea Caballero, graduada en Ciencias Ambientales, con especial atención al contenedor marrón y a la separación de residuos orgánicos.

Al finalizar, los participantes reciben el Kit de la Orgánica, con un cubo doméstico de diez litros, bolsas compostables, una bolsa de tela de algodón 100 % orgánico y un díptico informativo. La iniciativa cuenta con financiación europea a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y los fondos Next Generation EU.

Aprender a reciclar jugando

Los restos de plátano van al contenedor marrón, destinado a la materia orgánica; los periódicos, al azul, de papel y cartón; y los envases de tetrabrik, al amarillo. Los juguetes rotos que ya no puedan reutilizarse deben depositarse en el contenedor de resto, salvo que exista una vía específica de recogida. Estos conceptos formaron parte de un concurso que fue acogido con entusiasmo por los niños y niñas, en medio del revuelo ante una actividad extrescolar que rompía su rutina y les enfocaba un fin de semana que, a buen seguro, iba a ser productivo.

La jefa de estudios del IES Alejo Vera, Noemí García Morales, destaca la buena disposición de los estudiantes. Las respuestas de varios escolares, cuyos nombres se omiten para proteger su identidad como menores, conectan estos hábitos con su vida cotidiana. Uno asocia el reciclaje con "cuidar nuestro planeta y donde vivimos".

Otro cuenta que recoge las latas que encuentra en la naturaleza. Un compañero mira hacia el futuro: "Tenemos que reciclar pues para que el planeta tenga un futuro en el planeta y no contaminar".

Una alumna que se ofreció voluntaria a las preguntas de Nueva Alcarria lo tenía claro como sus compañeros y fue tajante: "Tirando la basura donde se debe tirar".

Estas respuestas conectan con las tres erres del consumo responsable: reducir, reutilizar y reciclar, a las que se suma la reparación para alargar la vida útil de los objetos.

"Los alumnos y alumnas de estos centros son, como se define en esta campaña, los “guardianes del reciclaje”, quienes nos enseñan en casa qué debemos hacer para implementar hábitos sostenibles", sostiene el presidente de la Mancomunidad Vega del Henares, y alcalde de Marchamalo, Rafael Esteban.

El delegado provincial de Educación, Cultura y Deportes, Ángel Fernández-Montes, defiende el valor de enseñar a partir de situaciones reales. "Desde Educación es importante traer situaciones reales al ámbito educativo, lo que ahora mismo llamamos situaciones de aprendizaje que ayudan a comprender todo aquello que se está transmitiendo a los menores», explica. Las decisiones cotidianas, añade, pueden tener repercusiones más allá del entorno inmediato.

Menos desperdicio, más recursos aprovechados

La campaña pone el foco en la prevención del desperdicio alimentario. Tirar comida significa desaprovechar también el agua, el suelo, la energía y el trabajo necesarios para producirla. La Comisión Europea explica el impacto del desperdicio alimentario en la Unión Europea, donde representa alrededor del 16% de las emisiones de gases de efecto invernadero del sistema alimentario comunitario.

Separar los restos orgánicos facilita su tratamiento y aprovechamiento. Además, cuando los residuos biodegradables se descomponen sin oxígeno en los vertederos, pueden generar metano, un potente gas de efecto invernadero, como recoge la Agencia Europea de Medio Ambiente. Cuevas explica que este enfoque alimentario motiva la participación de Sanidad. Su departamento impartirá una sesión sobre alimentación saludable y desperdicio alimentario, para que los escolares comprendan la relación entre lo que consumen, lo que desechan y los recursos necesarios para producirlo.

El delegado provincial de Desarrollo Sostenible, Rubén García, resume el propósito de estas acciones: "Tenemos una máxima muy clara, que es cuidar de lo que es de todos, cuidar de nuestro futuro". La separación de residuos favorece una economía circular y permite recuperar materiales.


La lección de la manzana continúa fuera del aula, cuando toca decidir qué hacer con los restos de comida, un envase o un objeto estropeado. El reto es convertir lo aprendido en costumbre y compartirlo en casa: aprovechar los alimentos, reducir los residuos y separar correctamente la basura. Cuidar el planeta también empieza con pequeñas decisiones que ayudan a proteger los recursos de todos.