Alcolea despide con mucho cariño y jotas aragonesas a su médico de los últimos 30 años

19/12/2022 - 15:27 Redacción

José Ramón Cantín,que se jubila a los 67 años, ha recibido un sentido homenaje en la casa consistorial.

Este lunes ha sido un día especial para la localidad de Alcolea y su comunidad médica, ya que el médico de cabecera de la zona, José Ramón Cantín Tabuenca, ha decidido jubilarse a los 67 años, después de más de 30 de dedicación al cuidado de la salud de los habitantes de la zona.

Nacido en Sestrica (Zaragoza), José Ramón comenzó a trabajar en Alcolea el 1 de marzo de 1991 y ha sido testigo de muchos acontecimientos a lo largo de su carrera. Aunque ha vivido todos estos años en Sigüenza, ha sido un fiel servidor de la comunidad de Alcolea y de los pueblos de la zona básica de salud, nunca dejando de atender a sus pacientes.

José Ramón ha sido un médico muy querido y respetado por sus pacientes y colegas, y ha sido un padre ejemplar para sus dos hijos, ambos médicos. El mayor de ellos tenía dos años cuando José Ramón llegó a Alcolea y el segundo nació estando su padre ya ejerciendo en el municipio. Éste último está a punto de terminar sus estudios médicos.

En su despedida, el Ayuntamiento de Alcolea le ha entregado una placa en reconocimiento a su trayectoria y un grupo de jotas ha actuado en su honor, ya que José Ramón es originario de la provincia de Zaragoza. El acto, que se ha celebrado en el salón de plenos del consistorio, ha contado con la presencia del alcalde y varios concejales, así como de numerosos vecinos de la zona.

En definitiva, la jubilación de José Ramón Cantín Tabuenca es un momento de tristeza para la comunidad de Alcolea, ya que pierde a un médico de cabecera muy querido y dedicado, pero también es un momento de agradecimiento por todos los años de servicio que ha prestado a la comunidad.

 

¡Qué bonito final de carrera para el doctor Cantin! ¡Le deseamos una jubilación muy feliz y muchos años de descanso! Pero ojo, que no nos extrañaría que, a pesar de haberse jubilado, siguiera haciendo alguna que otra consulta de vez en cuando... ¡Después de tantos años de dedicación, se le nota en el cuerpo y el corazón! ¡Gracias por todo, doctor Cantín!