Atempora Sigüenza 2022: El arte medieval cristiano en la diócesis

26/10/2022 - 15:27 Redaccion

En este cuarto bloque temático, la exposición Atempora Sigüenza 2022: Entre el poder y la gloria, muestra la evolución artística en la Edad Media a través de las representaciones del Cristo Crucificado y la Virgen con el Niño.

El cuarto bloque temático (D) de la exposición ‘Atempora. Sigüenza 2022. Entre el poder y la gloria’, lleva por título ‘El arte medieval cristiano en la diocésis de Sigüenza’. Este apartado se encuentra ubicado a lo largo de la girola de la catedral y en él se muestra la evolución artística de la Edad Media y su reflejo en la Diócesis de Sigüenza a través de dos temas: el Cristo Crucificado y la Virgen con el Niño.


    En cuanto al primero, se tratan temas iconográficos como la cuestión de los clavos, y que supone ampliar la cronología de las piezas expuestas hasta el siglo XVI, incluyendo de esta forma la interpretación iconográfica del Cristo de la Misericordia, que se encuentra en la capilla del mismo nombre y que se ubica en esta girola. En cuanto a la Virgen con el Niño, es la imagen de la Virgen del Cepo o de la Leche, del siglo XVI, la que cierra este apartado.


    “Las piezas expuestas permiten configurar un amplio conjunto escultórico y pictórico de un indudable interés, con representaciones de los siglos XIII, XIV, XV y XVI”. El comisario de la exposición, Víctor Manuel López-Menchero, señala que el arte de esta época es “muy significativo”. “El arte, en la Edad Media, fundamentalmente, está al servicio del poder y la Iglesia Católica es una de las instituciones más grandes y poderosas de cuantas existen.  Además, el arte es un instrumento valioso para la Iglesia porque lo utiliza con un carácter evangelizador, de transmisión de ideas. En este sentido, la Iglesia siempre ha usado el arte como un vehículo de transmisión de ideas y por tanto ha generado muchas obras artísticas”.


    Este bloque se centra en el arte medieval, pero en esta evolución iconográfica del Cristo Crucificado y la Virgen con el Niño se llega hasta el Renacimiento con las imágenes del Cristo de la Misericordia y la Virgen de la Leche, que son plenamente renacentistas. “La mayoría de las imágenes que se muestran son medievales. Son tallas de distinto valor artístico, pero que en su conjunto son interesantes porque permiten ver la evolución artística de esos dos modelos iconográficos concretos”, explica López-Menchero. Entre las imágenes expuestas está el Cristo de los Cuatro Clavos de Atienza, proveniente del Museo de la Trinidad de esta localidad. Se trata de un Cristo Crucificado de grandes proporciones. El comisario de Atempora precisa que en lo que hoy es Castilla-La Mancha se han conservado muy pocos cristos de este tipo. “Nosotros en la exposición exhibimos. Uno que es el de Atienza, que es escultura policromada; tenemos otro muy pequeñito, que apareció en unas excavaciones arqueológicas, que también tenía un pequeño aplique metálico con un Cristo que representaría un Cristo de los Cuatro Clavos; y después tendríamos otro Cristo que sería en este caso metálico, que formaría parte de una cruz procesional”. López-Menchero señala que “realmente es muy difícil encontrar en Castilla-La Mancha Cristos de los Cuatro Clavos, porque es un Cristo propio del románico. Nosotros ya lo encontramos en Guadalajara en esa transición del románico al gótico y en este sentido son piezas valiosas por la excepcionalidad que representa para una región como Castilla-La Mancha contar con piezas con Cristos de Cuatro Clavos que son románicos o románicos de transición al gótico”. En este sentido, señala que ocurre lo mismo con dos pequeñas vírgenes que también se muestran, que son de transición del románico al gótico. “De este tiempo no hay muchas porque está muy al sur. Por la propia evolución histórica de la Reconquista, estos territorios van pasando, son conquistados o reconquistados por los reinos cristianos según va avanzando la Edad Media, por tanto no hay una gran cantidad, hay pocos ejemplos de Cristos y Vírgenes románicos. Tienen un cierto carácter excepcional por eso, por la latitud en la que nos encontramos”.


    Tras este capítulo encaramos la recta final de la exposición, que permanecerá en la catedral de Sigüenza hasta el 11 de diciembre, con los dos últimos bloques temáticos que se tratarán en profundidad durante las dos próximas semanas.

 

Representaciones dignas de contemplar

Este bloque comienza con las representaciones de los Cristos de Cuatro Clavos, entre ellos, el de Atienza, pero también pueden verse otras de Tres Clavos, en los que destaca uno procedente de Madrigal. En este apartado resalta también el Cristo Crucificado de Alejo de Vahía, perteneciente al patrimonio de la catedral, y que ha sido restaurado para esta exposición.

En esta parte de Atempora es posible ver también no solo al Cristo de la Misericordia sino también su capilla, del mismo nombre, que se encuentra en la girola de la catedral.  Cerca de ella se encuentra un lienzo de la Crucifixión, perteneciente también a la catedral, cuyo autor no está del todo claro, pues se atribuye a Pedro de Andrade, aunque podría ser de Juan de Madrid.
Para esta exposición se ha restaurado otra imagen, que pertenece también al patrimonio catedralicio, y que puede verse en este bloque: la Virgen de la Paz. En esta muestra, esta imagen de estilo gótico se puede ver frente a la capilla del Cristo de la Misericordia, aunque su ubicación habitual en la catedral es la capilla que lleva su mismo nombre y que se sitúa en la panda este del claustro. Este bloque dedicado al arte medieval cristiano termina con la imagen de la Virgen de la Leche o Virgen del Cepo, en el que se ve claramente la evolución de la iconografía y donde la madre y el hijo se miran mutuamente.