Avanza la construcción de una galería subterránea que convertirá Santa Catalina de Hiendelaencina en una mina visitable
El presidente provincial y el alcalde visitaron los trabajos que se realizan en el antiguo yacimiento de plata.
Hiendelaencina trabaja para recuperar la actividad minera pero desde un punto de vista turístico. Las obras de recuperación del emblemático pozo de Santa Catalina avanzan a un ritmo firme para transformar esta antigua mina en una infraestructura turística, cultural y científica que doten a la zona de un mayor atractivo, todo ello en el marco del Plan de Sostenibilidad Turística País de la Plata.
El presidente de la Diputación, José Luis Vega, acompañado por el alcalde de la localidad, Mariano Escribano, y el director de la obra e ingeniero de minas, Javier Roldán, entre otros, visitaron el martes el complejo minero para conocer el desarrollo de los trabajos en la galería de acceso subterráneo que se está construyendo actualmente. El proyecto cuenta con una inversión global que roza los 2,8 millones de euros, financiados de forma conjunta gracias a la colaboración institucional entre el Gobierno de España, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y la propia Diputación provincial.
El proyecto para hacer visitable la mina Santa Catalina combina complejas técnicas de ingeniería minera actual con un respeto absoluto por la estructura histórica original. La solución técnica que se está llevando a cabo consiste en la construcción de una rampa descendente de acceso peatonal desde la superficie. Esta nueva galería contará con un trazado subterráneo jalonado por varios ensanchamientos estratégicamente diseñados para albergar espacios expositivos donde los futuros visitantes podrán comprender el entorno geológico y la historia del yacimiento mientras descienden hacia el interior de la tierra.
Para garantizar la seguridad integral del recorrido, la obra civil incluye la ejecución de un nuevo pozo con una escalera de emergencia de 43 metros de profundidad, equipada con descansillos de seguridad cada 2,5 metros. Aunque la configuración de la galería favorecerá la ventilación natural, la infraestructura contará de forma complementaria con un moderno sistema de ventiladores mecánicos y una red de comunicación permanente y directa con la superficie.
Esta galería de nueva planta enlazará directamente con las antiguas ya existentes del pozo Santa Catalina a una cota de aproximadamente 40 o 45 metros de profundidad, punto en el cual los turistas podrán contemplar la imponente caña del pozo original. Las labores de excavación no se adentrarán a mayor profundidad debido a la presencia natural del nivel freático, ya que, a partir de esos 40 metros, el agua inunda la mina de forma permanente y hace inviable el acceso turístico continuo.

Durante el recorrido por el frente de excavación, el alcalde de Hiendelaencina, Mariano Escribano, no ocultó su emoción al ver avanzar un proyecto que comenzó a fraguarse en su mente hace ya dos décadas, concretamente en el año 2006, junto a otros dos vecinos. El regidor local quiso poner en valor el compromiso personal que el presidente de la Diputación adquirió con el municipio en el mandato anterior. “Recuerdo perfectamente que hace cuatro años visitaste las instalaciones y me dijiste, alcalde, esta obra hay que hacerla. Así que, José Luis, muchísimas gracias, de verdad”, dijo Escribano al presidente provincial.
Por su parte, el presidente de la Diputación, José Luis Vega, incidió en la trascendencia de esta inversión económica para la dinamización de la Sierra Norte y ensalzó la tenacidad del alcalde. “Este proyecto en el que se embarcó la Diputación era el sueño de un alcalde y de una comarca: que estas minas volvieran a revitalizar la zona, como lo hicieron cuando se abrieron. Cuando se fomentó la minería en esta comarca, hubo una generación de economía que ahora queremos recuperar con el turismo”. Vega describió la futura mina visitable como uno de los grandes hitos turísticos de esta zona de la provincia, un reclamo único que diversificará la oferta monumental y de naturaleza que ya posee la comarca. “Es un proyecto a largo plazo que seguramente tendrá su fin en una realidad. Podremos visitar una mina en la provincia, bajar a 40 metros de profundidad, un atractivo más para que la gente venga a conocer Guadalajara y todo el entorno de la Sierra Norte”. Sobre los atrabajos actuales, Vega no ocultó que la intervención subterránea entraña una gran dificultad técnica que obliga a los operarios y a la dirección facultativa a resolver imprevistos. “No es fácil, es un proyecto muy complejo con muchas realidades que se encuentran en el día a día y que tienen que ir atajándolas y desde aquí quiero agradecer a todos el gran esfuerzo que están haciendo”.