No consta que haya sido abatido ningún animal en la comarca. La muerte de varias cabras en Cobeta se quedó en sospecha.
Los jóvenes de hoy sólo creen en la protesta callejera como ‘vía’ de manifestación, en la utopía que alimenta la rebelión.Otros juegan con su entusiasmo y fervor revolucionario.
La Diputación ha contribuido a mantener aquellos otros servicios básicos que hacen más fácil el día a día de los vecinos.
Los cristianos no podemos decir en verdad que amamos a Dios, a quien no vemos, si no amamos a los pobres.
Estamos queriendo hablar de algo nuevo y esa rutina nos hace caer siempre en lo mismo. Puede que a eso se llame falta de originalidad.
Los católicos somos muy aficionados a las procesiones.
El 20 de noviembre marcó un hito en Guadalajara. Por fin teníamos un Corte Inglés, Hipercor, Multicines con los últimos estrenos...
Márquez, al bajarse de su moto para celebrar su victoria recordó, de manera improvisada, a Chiquito de la Calzada.
En mis frecuentes visitas a las parroquias tengo la dicha de encontrarme con estas comunidades cristianas vivas.
El Judas representa el menosprecio del pueblo al traidor, y lo simboliza con la ejecución pública, luz y taquígrafos.
Sólo nos preguntamos si estamos en un periodo o ciclo normal del todo en la naturaleza o hay cambios raros en ella que inviten o inciten a tomar medidas para paliar posibles cambios en el curso normal en el que nos movemos.
Hay muchos políticos que se empeñan en intentar cambiar el pasado porque, simplemente, no les gusta.
Una vez más, los defensores de los animales han podido ver cómo se malempleaba una palabra perteneciente al ámbito del reino animal para definir las bajezas del único ser con capacidad volitiva.
La vulgarización de la vida nacional ha devenido en tan insoportable que pide un Ministerio de las Buenas Costumbres.
Este año no iré pues, al Hayedo de Tejera Negra,al que acuden multitudes, pero no dejaré de acercarme a los robledos de Palancares y Almiruete.
Los nacionalistas catalanes se sublevaron contra el gobierno de España, proclamando la independencia, en el año 1641, durante el reinado de Felipe IV.
“Dejad de dar la matraca”, pedían nuestros padres cuando nos poníamos pesados e insistentes en alguna cosa.
Las calabazas en Brihuega eran un motivo de diversión y en la oscuridad nos servían para asustar a los más pequeños.
Y es que hemos estado ante un proyecto atrabiliario, sí, pero que muy bien planificado: con tozudez de inaguantable gota malaya, aunque de boquilla a lo Gandhi.
Cuando escuchamos a los políticos hablar por televisión casi es asco o rabia lo que a veces pueden causar.