El 44% del agua de Entrepeñas y Buendía se marcha a Levante

27/12/2025 - 11:08 FCV

En el complejo tablero de la gestión hídrica española, las cifras de la cabecera del Tajo dibujan una realidad incontestable que ya es oficial. Según el reciente Esquema provisional de Temas Importantes (EpTI) para el ciclo 2028-2033, el documento técnico de la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) sentencia que el Trasvase Tajo-Segura (ATS) detrae casi la mitad de las aportaciones naturales: “El volumen trasvasado representa el 44 % de los recursos que entran en Entrepeñas y Buendía”. El documento es el paso previo y vinculante para el Plan Hidrológico del Tajo 2028-2033. Está en fase de alegaciones.

Esta cifra, recogida en la Ficha N.º 7 del informe, supone una presión estructural que la administración ya reconoce como un lastre para la provincia de Guadalajara.

Según datos históricos del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX), las aportaciones medias anuales a los embalses de Entrepeñas y Buendía son de aproximadamente 532 hm³, mientras que el Trasvase Tajo-Segura (ATS) ha derivado un promedio de 320-350 hm³ al año hacia el Levante, según informes del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO). Esto representa alrededor del 60-65% de las aportaciones entrantes, en un contexto donde el EpTI para 2028-2033 analiza impactos técnicos y socioeconómicos en la cuenca cedente.

Un trasvase que condiciona el ecosistema

La magnitud de la derivación -una media de 331 hm³/año según el EpTI- impacta directamente en la salud del río. El documento admite que esta detracción “impacta en el estado de las masas de agua del eje del Tajo”, especialmente en el tramo entre el embalse de Bolarque y la confluencia con el río Jarama. Además, el informe es tajante al revisar la gestión pasada: “El antiguo ‘caudal mínimo’ de 6 m³/s en Aranjuez no equivalía a un régimen de caudales ecológicos”.

El declive de los municipios ribereños: La denuncia de “expolio”

La Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía ha reaccionado con dureza, señalando que los datos oficiales confirman lo que llevan décadas denunciando. Para la asociación, el hecho de que casi la mitad del agua se marche a otra cuenca explica por qué el EpTI concluye que esta política “cercenó el desarrollo de un sector servicios y turístico en los municipios ribereños”.

Desde los ayuntamientos de la zona se insiste en que esta gestión ha provocado una “despoblación acelerada al omitirse las necesidades de los usos recreativos en la gestión del agua”. Su postura es firme: exigen elevar el umbral de excedentes para evitar que sus pueblos sigan siendo víctimas de una planificación que prioriza el regadío de destino sobre la supervivencia de la cabecera.

¿Por qué es decisivo este documento ahora?

El EpTI es el paso previo y vinculante para el Plan Hidrológico del Tajo 2028-2033. Su importancia radica en que define los problemas que la ley deberá resolver. Si este borrador reconoce que el trasvase causa despoblación, se sienta la base jurídica para reducir los envíos. Por ello, la batalla administrativa se libra ahora: lo que no se alegue en este semestre, quedará “escrito en piedra” en el Real Decreto definitivo.

Guía para presentar alegaciones

El periodo de consulta pública, anunciado oficialmente en el Boletín Oficial del Estado (BOE), permite a cualquier ciudadano o entidad impugnar estas conclusiones hasta mayo de 2026. Las alegaciones pueden tramitarse a través de la sede electrónica de la CHT, aportando los datos técnicos que justifiquen la petición.