El atentado terrorista de 1981 en el que falleció el teniente coronel Guillermo Tevar Seco

12/04/2026 - 11:48 Eduardo Díaz

Guillermo Tevar nació el 21 de julio de 1926 en Zaragoza. A muy corta edad, su familia se trasladó a la ciudad de Guadalajara. Sus estudios de bachillerato los realizó en el instituto Brianda de Mendoza, en la calle llamada popularmente como la del Museo. 

 En su juventud formó parte del equipo de baloncesto de la ciudad de Guadalajara, jugando sus partidos como locales en la cancha deportiva del antiguo palacio de la familia de los Bastida, en la plaza de Fernando Beladiez. 

  En la antigua discoteca “Ángelo And Franki”, en la calle Luis de Lucena, conoció a la que posteriormente fue su mujer, Carmina Sáenz Llorente con la cual tuvo tres hijos: Guillermo, Gonzalo y Nuria.  

Una vez finalizados sus estudios de bachillerato superior, Guillermo Tevar se trasladó a Madrid para dar comienzo a su carrera militar. Tras pasar por diversas graduaciones, ascendió al cargo de teniente coronel en el Cuerpo de Infantería. Fue el momento en el que obtuvo plaza en el Regimiento de la Guardia Real, en el acuartelamiento del barrio de El Pardo, en la capital de España. 

En la mañana del siete de mayo de 1981, un vehículo militar salía del cuartel de El Pardo con destino a la Capitanía General del Ejército, en la calle Mayor número 79 de Madrid. El vehículo era conducido por el soldado Manuel Rodríguez Taboada, como copiloto viajaba el suboficial Antonio Noguerales García, en la parte trasera el teniente coronel Guillermo Tevar y por último el teniente general Joaquín de María Velenzuela. Cuando el vehículo oficial se detuvo en el semáforo del número tres de la calle Conde de Peñalver, una motocicleta ocupada por dos terroristas se puso a su lado, depositando en el techo del automóvil una bolsa de deportes con una bomba en su interior. Inmediatamente el conductor de la motocicleta rebasó el semáforo en fase roja a gran velocidad; a los pocos segundos se produjo una brutal explosión que provocó la muerte inmediata de tres de los militares ocupantes del vehículo, quedando gravemente herido el teniente general Joaquín de María. Igualmente muchas personas que se encontraban cerca del lugar tuvieron que recibir asistencia médica en el lugar de los hechos e incluso algunos de ellos tuvieron que ser ingresados en el Hospital Universitario de la Princesa. 

    La noticia del fallecimiento del teniente coronel conmocionó a la ciudad de Guadalajara ya que su familia estaba muy vinculada con la ciudad arriacense. Al día siguiente, a las doce de la mañana, se producía una silenciosa manifestación en la Plaza Mayor en repulsa por el salvaje atentado terrorista. A las dos de la tarde, procedente de Madrid, llegaba el coche fúnebre con los restos mortales de Guillermo Tevar al cementerio municipal de Guadalajara. Para unirse al dolor de la familia, se congregaron más de tres mil personas. El féretro fue llevado por sus compañeros militares, y escoltado por la Policía Municipal de Gran Gala hasta el patio número dos del cementerio de Nuestra Señora de la Antigua.  Una vez enterrado Guillermo Tevar muchos de los asistentes entonaron el himno “Ardor Guerrero”, símbolo del Cuerpo de la Infantería Española.