El Gobierno regional impulsa la ganadería extensiva con cuarenta medidas clave
El Plan Estratégico de la ganadería extensiva en Castilla-La Mancha constituye una hoja de ruta integral estructurada en 40 medidas específicas y cinco grandes ejes de actuación pública.
Este instrumento institucional, diseñado para ser ejecutado a medio y largo plazo, busca potenciar de manera directa la competitividad, la sostenibilidad ambiental y la innovación técnica dentro de un sector considerado neurálgico para la cohesión del medio rural. A través de sus diferentes líneas de intervención, la administración autonómica persigue asegurar la viabilidad económica de los productores, optimizar la prevención de incendios forestales mediante el pastoreo controlado y salvaguardar los ecosistemas frente al abandono de las tierras tradicionales.
Los registros oficiales de la administración regional señalan que en la comunidad autónoma conviven más de 10.000 explotaciones en total. Más de 5.600 solicitantes demandan anualmente ayudas asociadas a pastos en la Política Agrícola Común, lo que certifica que el índice de explotaciones dedicadas de forma directa al modelo extensivo supera el 50 por ciento de la cabaña registrada, constituyendo la prioridad absoluta de apoyo para garantizar su continuidad futura.
El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, afirma que este proyecto representa "un plan que apuesta por un modelo que combina tradición, con competitividad y sostenibilidad". Martínez Lizán expone que, con este marco normativo, el Ejecutivo cumple el compromiso de articular políticas firmes de respaldo al sector primario, incidiendo en que la estrategia se mantiene como una herramienta conceptual "que está viva y tendrá que ir desarrollándose en virtud de la realidad". El responsable autonómico destaca el profundo calado de la medida y subraya que el propósito central radica en "reconocer el papel social de los ganaderos", a quienes califica de indispensables para fijar población y generar empleo en los municipios, aportando además un 4 por ciento al producto interior bruto agrario de la comunidad.
La directora general de Ordenación Agropecuaria, Lydia Benítez, ilustra que “además de medidas económicas, desde el Gobierno regional somos conscientes de que apoyar a los ganaderos y ganaderas significa darle herramientas que aporten estabilidad y seguridad”.
Los cinco pilares sobre los que se asienta el plan operan de forma simultánea.
1) El primer bloque promueve la competitividad y la modernización de explotaciones mediante el estudio de los costes de producción, la simplificación burocrática y la defensa de las razas autóctonas.
2) El segundo eje, centrado en la sostenibilidad ambiental, potencia el pastoreo como mecanismo de conservación de la biodiversidad y revitaliza prácticas históricas como la dehesa y la trashumancia.
3) El tercer vector asegura la sanidad animal y el bienestar animal mediante el fortalecimiento de las Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganaderas bajo el criterio de una sola salud.
4) El cuarto pilar incentiva la formación especializada y la investigación mediante la transferencia de conocimiento en tecnologías avanzadas, creando una red de fincas de referencia.
5) El quinto eje regula la comercialización y la promoción exterior, incentivando los canales cortos de distribución y la diferenciación de los alimentos de origen extensivo en los mercados.
Para combatir el declive de la actividad, Martínez Lizán manifiesta la urgencia de incentivar el relevo generacional y aboga por incrementar el atractivo del oficio entre los jóvenes. "El relevo generacional, en una actividad que tiene que dedicarle 365 días al año a mantener a sus animales, requiere de un gran sacrificio y de un gran amor al desarrollo de esta actividad", señala el consejero, quien detalla que el sector cuenta actualmente con un flujo financiero superior a los 184 millones de euros procedentes de fondos europeos, del Estado y de la propia autonomía.
Recalca que la administración trabaja para implementar nuevas ventajas estructurales en la PAC, descartando cualquier tipo de conflicto de intereses con el régimen intensivo, pues indica que "no tiene porqué haber dicotomías entre la ganadería intensiva y la extensiva porque son compatibles y todas son importantes", si bien el apoyo institucional se focaliza en la extensiva por presentar un mayor riesgo de desaparición, incidiendo de forma directa en el desarrollo socioeconómico de la región.
La elaboración técnica del plan se efectúa en colaboración con la Universidad de Castilla-La Mancha y nace respaldada por el consenso vinculante de las organizaciones agrarias, las asociaciones ganaderas -tales como AECERIBER, ASOPROVAC, AGRAL, ANABE, GRAPA y RAEANI-, los colegios veterinarios y la Fundación Global Nature, habiéndose incorporado al redactado final más de 60 alegaciones ciudadanas recabadas durante la fase de exposición pública.