El Hospital de Guadalajara mejora la atención a pacientes ostomizados con un nuevo protocolo

17/05/2026 - 11:23 Redacción

El Hospital Universitario de Guadalajara, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), ha puesto en marcha un nuevo protocolo de cuidados de enfermería diseñado específicamente para personas que van a someterse a una ostomía. Este documento técnico, liderado por las enfermeras Manuela Galán Tundidor, Ana Pérez Castro, Inmaculada Wandelmer Berlinches y Eva Zapater Sorribas, tiene como objetivo prioritario estandarizar la práctica asistencial para garantizar una atención homogénea, segura y de calidad desde el momento inicial en que se informa al paciente sobre la intervención hasta un seguimiento reglado en consulta especializada que se prolonga durante tres años.

La nueva herramienta unifica los criterios basados en la mejor evidencia científica disponible y detalla con precisión las intervenciones obligatorias en cada una de las etapas clínicas, abarcando la preparación y el marcaje del estoma en la fase preoperatoria, el abordaje en el quirófano, los cuidados críticos en la Unidad de Vigilancia Intensiva (UVI) si el caso lo requiere, la estancia en planta de hospitalización y el posterior control ambulatorio. Asimismo, el texto regula los recursos materiales disponibles, los diagnósticos de enfermería asociados y define con claridad los circuitos de atención y los momentos clave de valoración médica.

De forma complementaria, la institución ha estructurado un plan de formación específico para los profesionales enfocado en los tipos de cirugías, los dispositivos de ostomía y su manejo práctico, mientras que para el paciente y su entorno familiar se ha elaborado material de apoyo impreso, trípticos educativos, el consentimiento informado para el uso de imágenes y toda la documentación pertinente para el alta médica.

Este despliegue resulta esencial si se tiene en cuenta que un estoma es una abertura artificial creada quirúrgicamente en el abdomen para desviar el flujo de heces u orina hacia una bolsa externa, sustituyendo la función natural de eliminación cuando el intestino o la vejiga no funcionan correctamente. La asunción de esta nueva condición biológica genera habitualmente serias dificultades físicas, emocionales y sociales de gran impacto, un escenario donde las enfermeras estomaterapeutas actúan como la figura de referencia indispensable para ofrecer acompañamiento continuo, preparación psicológica y resolución de dudas técnicas.

Este exhaustivo trabajo desarrollado por la Enfermería de la Gerencia de Atención Integrada (GAI) de Guadalajara se enmarca en el periodo de sostenibilidad de la Guía de Buenas Prácticas en Cuidados de la Persona que vive con una ostomía o está en proceso de recibirla (Guía BPSO), un distintivo internacional obtenido formalmente en 2025 que demuestra la apuesta del centro por la continuidad de este modelo en la práctica clínica habitual.

La Gerencia de Guadalajara inició este proceso en 2021 tras ser seleccionada como candidata al programa BPSO (Best Practice Spotlight Organizations), una iniciativa impulsada por la Asociación Profesional de Enfermeras de Ontario (RNAO) que exigía la implantación y evaluación de tres guías de buenas prácticas durante un periodo de tres años. El centro hospitalario alcarreño superó las expectativas del programa al lograr la acreditación definitiva mediante el desarrollo de cuatro líneas de actuación específicas, centradas en el apoyo a pacientes ostomizados, el fomento de la lactancia materna, el abordaje del manejo vesical e intestinal en adultos y la prevención de las lesiones por presión.

La consolidación de este protocolo ratifica el compromiso de la sanidad regional con la excelencia y la reducción de la variabilidad en la práctica clínica, estructurando un modelo transversal que implica coordinadamente a la Atención Primaria, los centros hospitalarios y las instituciones universitarias.