Guadalajara instala “corolas bioclimáticas” para crear refugios de sombra inteligentes
El Ayuntamiento de Guadalajara ha iniciado la instalación de innovadoras “corolas bioclimáticas”, un sistema de mobiliario urbano inteligente diseñado para combatir el efecto de isla de calor y mejorar el confort térmico de residentes y visitantes. Esta intervención se enmarca en el eje medioambiental del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) 2023-2026, un ambicioso proyecto cuyas actuaciones deben finalizar el 30 de junio de 2026 y que cuenta con una inversión total de 2.681.000 euros cofinanciados por la Unión Europea a través de los fondos Next Generation-EU.
El concejal de Turismo, Víctor Morejón, ha destacado durante la presentación que estas estructuras "no son solo mobiliario, sino una apuesta estratégica por la sostenibilidad que nos sitúa a la vanguardia de la gestión urbana inteligente". Según Morejón, el objetivo es "transformar espacios de alta exposición térmica en refugios climáticos que inviten a la convivencia y dinamicen la actividad comercial y turística, especialmente durante los meses de temperaturas extremas".
Mobiliario "bio-inspirado" con gestión autónoma
Las corolas bioclimáticas suministradas por la empresa Zinia Tech, son “auténticas islas de frescor”. Son estructuras ligeras y modulares inspiradas en la naturaleza que reproducen las funciones de la vegetación mediante el uso de plantas trepadoras como el jazmín estrellado y la parra virgen. La tecnología que incorporan permite una gestión
totalmente autónoma: disponen de una placa solar y baterías propias que alimentan un sistema de riego gota a gota, lo que evita la necesidad de conexión a las redes municipales de agua o electricidad.
Una de las características principales de estas estructuras es su versatilidad. Las corolas son fácilmente movibles y trasladables en caso de necesidad urbana, especialmente en su versión autoestable que no requiere anclaje al suelo, mientras que la versión mini solo precisa de cuatro anclajes sencillos.
En el apartado tecnológico, estos elementos de mobiliario vegetal permiten incorporar diversos sensores de interés para el Consistorio. El proyecto contempla específicamente la medición del nivel de ruidos, además de la calidad del aire y la temperatura ambiente. Estos datos se recogen y visualizan en un panel de control para una gestión inteligente y eficiente del destino turístico.
Además, estas islas climáticas están dotadas de sensórica avanzada que mide parámetros como la temperatura del sustrato, la humedad, el ruido ambiental y la calidad del aire. Todos estos datos se integran en tiempo real en el Dashboard de Turismo y en la plataforma de Ciudad Inteligente de Guadalajara, permitiendo una gestión proactiva del entorno urbano.
Ubicaciones estratégicas para mejorar el bienestar ciudadano
La intervención contempla el despliegue de dos tipos de estructuras en puntos clave de la ciudad:
· Dos Corolas autoestables: Con 5 metros de altura y 8 metros de diámetro, son capaces de generar hasta 50 m² de sombra. Se ubicarán en instalaciones de alta afluencia como el Zoo de Guadalajara, frente a los emús.
· Cinco Mini Corolas: Estructuras de 3 metros de altura que proporcionan 20 m² de sombra. Estarán distribuidas en la Calle Alfonso López de Haro, la Plaza del Jardinillo y la Plaza Mártires Carmelitas.
Estas estaciones vegetales incluyen un banco circular de madera de pino tratado, ofreciendo nuevos espacios de descanso que reducen la radiación solar directa sobre el pavimento y mejoran la biodiversidad del tejido urbano.
En definitiva, esta intervención contribuye a generar espacios urbanos más habitables y frescos durante periodos de altas temperaturas, consolidando la estrategia municipal de renaturalización urbana. Al transformar áreas de alta exposición térmica y superficies pavimentadas en nuevos refugios bioclimáticos, se fomenta la interacción social y el esparcimiento en puntos de gran afluencia de público. De esta manera, el proyecto no solo optimiza la calidad ambiental y el confort climático de los espacios de uso cotidiano, sino que actúa como un motor de dinamización para la actividad turística y comercial del casco histórico, garantizando zonas estanciales protegidas de la radiación solar directa durante todo el año.
