La abundancia en cabecera, reserva estratégica contra sequías
Este mes de febrero, las reservas de los embalses de la cabecera del Tajo, Entrepeñas y Buendía, registran niveles elevados que podrían interpretarse como un exceso, pero que en realidad representan una ventana crítica para establecer una reserva estratégica contra las sequías prolongadas que el cambio climático agrava.
Entrepeñas se sitúa al 78,98% de su capacidad (641,93 hm³), mientras que Buendía alcanza el 55,83% (951,73 hm³). Esta abundancia temporal, potenciada por la reapertura del canal de conexión entre ambos embalses el 19 de febrero -un hecho no visto desde 1997 y activado por segundo año consecutivo para equilibrar volúmenes tras precipitaciones intensas- subraya la urgencia de una gestión previsora: preservar parte de estos recursos no como un lujo, sino como reserva estratégica esencial para mitigar crisis futuras, evitando que la cabecera del Tajo se convierta en un mero depósito transitorio.
Entrepeñas y Buendía son la mayor reserva de la cuenca. Agotar volúmenes actuales en trasvases sistemáticos reduce su capacidad como amortiguador contra periodos de escasez, un riesgo agravado por la pérdida histórica de capacidad equivalente a casi el doble de la actual de Entrepeñas debido a sedimentación y derivaciones en los 47 años del Trasvase Tajo-Segura, según un análisis de Nueva Alcarria.

Para construir esta reserva estratégica, la Cátedra del Tajo de la UCLM, en colaboración con la Asociación de Municipios Ribereños, propone nuevas reglas de explotación del Trasvase que incluyen una lámina estable en los embalses y límites a los trasvases (hasta 10 hm³ cuando el sistema esté por debajo de 1.300 hm³), garantizando caudales ecológicos y sostenibilidad a largo plazo. Esta demanda se alinea con la Directiva Marco del Agua de la UE y las sentencias del Tribunal Supremo que obligan a revisar normas para proteger ecosistemas, enfatizando que la gestión actual impide el cumplimiento de objetivos medioambientales y reduce la capacidad de autodepuración del río.
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Desarrollo económico
Mantener una reserva estratégica no solo mitiga riesgos hidrológicos, sino que impulsa el desarrollo económico y turístico local, transformando la abundancia actual en un activo perdurable. El “Mar de Castilla” fomenta actividades como el kayak, la vela y el turismo rural en municipios como Sacedón, Buendía y Pareja, generando empleo y riqueza en una zona despoblada. El alcalde de Sacedón, Francisco Pérez Torrecilla, reclama parte del agua almacenada para proyectos como un parque de ocio acuático, argumentando que esta oportunidad debe invertirse en sostenibilidad futura.
La ausencia de esta reserva estratégica genera injusticias técnicas, legales y humanas: técnicamente, reduce la capacidad de laminación de avenidas y abastecimiento; legalmente, ignora sentencias del Supremo; y medioambientalmente, afecta ecosistemas, pesca y navegación, mientras en el Segura se documentan abusos como riegos ilegales. La Junta de Castilla-La Mancha, a través de su presidente, Emiliano García-Page, emplaza al Gobierno central a aplicar las nuevas normas antes de diciembre para evitar una "realidad paralela" que ignore impactos locales.
La abundancia de febrero 2026 en la cabecera del Tajo debe aprovecharse para edificar reservas estratégicas que equilibren necesidades inmediatas con una planificación responsable, respaldada por análisis académicos y normativas europeas, garantizando la sostenibilidad medioambiental, económica y social de Guadalajara ante sequías cada vez más severas.