La llegada del agua a la ciudad de Guadalajara procedente de la Mancomunidad de Aguas del Sorbe
El 6 de diciembre de 1878 comenzaba la construcción del primer depósito de aguas en la ciudad de Guadalajara. La ubicación elegida era en una zona apartada de la ciudad, denominada como Cruz de Piedra, paralela a la carretera de Zaragoza.
Fue en junio de 1880 cuando el regidor de la ciudad arriacense, Jerónimo Sáenz Verdura, inauguraba el nuevo depósito de recogida de aguas.
La noticia fue celebrada con júbilo por parte de los ciudadanos de Guadalajara que veían que por primera vez en la historia de la ciudad, el agua llegaba de manera definitiva a sus domicilios y sobre todo a las ganaderías para facilitar la labor del cuidado de los animales. El nuevo depósito de la carretera de Zaragoza recogía aguas procedentes de los manantiales denominados como “Fuentes de Torija”, suministradas en su mayoría por la localidad de Valdegrudas. Junto al nuevo depósito de las aguas se creó un parque denominado como de las cuatro estaciones, presidido por la estatua de Neptuno, la cual había sido cedida al ayuntamiento de Guadalajara por parte del director de la Academia de Ingenieros.

En octubre de 1959, el Consejo de Ministros designó a la ciudad de Guadalajara como área preferente para la descongestión industrial de Madrid, fundándose posteriormente los polígonos industriales del Henares y Balconcillo. Pero en aquella época, el gran problema de la ciudad de Guadalajara era el suministro de agua, ya que únicamente llegaba el preciado líquido a los domicilios e industrias, un máximo de tres horas al día. Por ello desde las páginas del semanario local Nueva Alcarria, su director Salvador Embid Villaverde, hacía un llamamiento a las autoridades locales y gubernativas para intentar solucionar el grave problema que sufría la ciudad con el suministro del agua. El inolvidable periodista narraba en su columna semanal las penurias que tenían que pasar las buenas gentes de la ciudad para obtener agua, teniendo que acudir a las fuentes de la ciudad con barreños y botellas de cristal, a los pisos bajos de las viviendas cuando se suministraba el agua e igualmente reconocía que con el suministro de agua durante dos horas al día era literalmente imposible que la ciudad pudiera desarrollarse económicamente.
El 12 de diciembre de 1966, en la sala principal del edificio del Gobierno Civil de Guadalajara, se reunían los ministros Camilo Alonso Vega y Federico Silva Muñoz, con el gobernador civil y alcalde de Guadalajara, Luis Ibarra Landete y Felipe Solano Antelo, respectivamente, para firmar la creación de una Mancomunidad de Aguas para acabar de manera definitiva con el problema del agua en Guadalajara. La nueva Mancomunidad, llamada en un principio como de aguas y saneamiento de los pueblos de la zona del Henares, quedaba formada por las localidades de Alcalá de Henares, Guadalajara, Azuqueca de Henares, Alovera, Fontanar, Yunquera de Henares y Mohernando.Las obras de conducción de las aguas del río Sorbe comenzaban en 1967, con un presupuesto inicial de 380 millones de pesetas y eran adjudicadas a la empresa Dragados y Construcciones.

Una vez finalizadas las obras se inauguraban de manera oficial el 15 de julio de 1969 en la localidad de Yunquera de Henares, abriéndose de manera simbólica las compuertas de conducción de las aguas. Al acto acudieron tres ministros del Gobierno Central, los alcaldes de las siete localidades abastecidas por las aguas del río Sorbe, siendo bendecidas por el obispo de la provincia, Laureano Castán Lacoma. Posteriormente el 9 de febrero de 1970 comenzaba a funcionar la planta potabilizadora de aguas de la Mancomunidad de Aguas del Sorbe en la localidad de Mohernando y en el año 1982 se inauguraba la presa de Beleña, para recoger las aguas del cauce del río Sorbe. Ante el aumento de aguas se produjo la unión de nuevos municipios a la comunidad como: Marchamado, Cabanillas del Campo, Quer, Humanes, Tórtola de Henares y Villanueva de la Torre, quedando definitivamente formada por trece municipios y dando suministro a cuarenta y cuatro localidades. En la actualidad la Mancomunidad de Aguas del Sorbe abastece de suministro de agua a más de cuatrocientas mil personas y a las numerosas fábricas de las localidades asociadas a la comunidad.