Los Diablos contra el vendaval

15/02/2026 - 09:24 Ricardo Villar

La localidad de Luzón espera pacientemente todo un año para celebrar su día grande, reservado para el sábado de Carnaval. En esta ocasión, la cita se vivía con la incertidumbre meteorológica, mirando de reojo su posible impacto en la celebración natural del encuentro.

 

Numerosos turistas, fotógrafos y vecinos de localidades cercanas se han arremolinado, junto a los lugareños, en la Plaza Mayor de la añeja villa del antiguo Ducado de Medinaceli. Desde las doce del mediodía, los Dulzaineros de La Pinocha han caldeado el ambiente en una jornada fría y especialmente ventosa.

Homenaje y tradición en la cuna de Layna Serrano

Pronto se han hecho notar los protagonistas para dar el pistoletazo de salida a la fiesta. Este año, el honor del pregón ha recaído en Rubén Novella, quien durante muchos años ha trabajado para la mejora de la festividad. El homenajeado fue el encargado de insuflar aliento a los presentes para disfrutar de la jornada.

Al avanzar la sobremesa, hacia las cinco de la tarde, un nutrido grupo de Mascaritas se ha reunido para dirigirse al lavadero y salir al encuentro de los Diablos, escoltados por los dulzaineros seguntinos. La cuna del insigne Layna Serrano ha sido testigo de la conjunción de ambos personajes, tras recorrer los Diablos la distancia desde la ermita de San Roque —lugar donde se tiznan— hasta el puente que cruza el Tajuña.

El rito ancestral en el casco histórico

El recorrido de rigor por el casco ha incluido paradas obligatorias en los Escolapios y ante la estatua de bronce del Diablo, finalizando la ruta en la plaza. Allí se ha bailado el pollo y se ha danzado frente a una pira. Dientes de patata, tintinear de cencerros, cuernos, sayas, pañuelos y delantales se han entremezclado un año más para ensalzar esta fiesta con denominación de origen provincial.

Este orgullo del terruño demuestra una vitalidad incesante que arrastra a numerosos jóvenes locales, garantizando la pervivencia futura del encuentro. Los ennegrecidos diablos vuelven a las entrañas de la tierra tras revivir el acervo local en la cita ancestral más importante de la comarca.