Manuel de Prada y su ‘Rosa de los Vientos’, idea ganadora del Concurso de Albañilería
El Colegio de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de la Edificación de Guadalajara y la Asociación Provincial de Empresas de la Construcción (APEC), con la colaboración del Ayuntamiento, ha presentado la exposición conmemorativa del 20 aniversario del Concurso de Albañilería Ciudad de Guadalajara, que abrió ayer sus puertas en el Espacio Medarde del Mercado de Abastos.
La muestra, que recoge carteles, fotografías y referencias históricas del Concurso de Albañilería Ciudad de Guadalajara desde su nacimiento en 1980, es la primera dedicada íntegramente a la trayectoria de este evento en la ciudad. Permanecerá abierta al público hasta el 16 de mayo y se presenta como testimonio del valor del trabajo bien hecho y del papel fundamental de la albañilería en el desarrollo urbano.
En el acto de inauguración, se anunció la idea ganadora del concurso de propuestas para la próxima edición del certamen. El autor es el aparejador y ex técnico municipal jubilado Manuel de Prada, quien ya se impuso en ediciones anteriores: en 2012 con el “Reloj de sol”, pieza que se convirtió en mobiliario urbano, y en 2017 con “Pieza a Pieza”, una estructura lúdica ejecutada con técnicas completas de albañilería. Su nueva propuesta es una “Rosa de los vientos” concebida como elemento ornamental y, sobre todo, didáctico.
“Está pensada para enseñar a los niños, que conjuga todas las habilidades del oficio”, según explicó José Luis Gárgoles Cáceres, presidente del Colegio de Aparejadores, citando al propio autor durante la presentación.
La pieza se materializará con las técnicas propias del sector -ladrillo visto, enfoscados, revestimientos cerámicos, colocación precisa y remates ornamentales- y busca que los más pequeños comprendan, observando y tocando, cómo se construye algo útil y bello. El diseño resume en un solo objeto las competencias del albañil y convertirá el futuro monumento urbano en una herramienta pedagógica al aire libre, en línea con la vocación formativa del concurso.
La exposición permite recorrer más de veinte ediciones a través de paneles que muestran imágenes de piezas emblemáticas:
Los bancos del Parque de la Concordia de 2002, los monolitos de 2009, el reloj de sol de Prada de 2012, “Arriacasaurio” de 2013 o proyectos más recientes. Carteles originales, camisetas conmemorativas y material interactivo completan la muestra.
El Concurso de Albañilería Ciudad de Guadalajara nació en 1980 por iniciativa del Colegio de Aparejadores. Tuvo distintas etapas y periodos de interrupción, fue recuperado en 2002 gracias a la colaboración entre instituciones y retomado con fuerza en 2024. “Ojalá hubiera sido ininterrumpido y hoy habláramos de medio siglo de historia, pero lo importante es que está más vivo que nunca”, señaló la alcaldesa, Ana Guarinos, en su intervención. Gárgoles Cáceres repasó ayer esos orígenes y subrayó la vocación del certamen de dignificar un oficio esencial para la sociedad.
Por su parte, Emilio Díaz Bravo, presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de la Construcción (APEC), expresó la satisfacción del sector por este reconocimiento y tuvo un emotivo recuerdo para los profesionales que impulsaron el concurso en etapas anteriores.
Al acto asistieron los tenientes de alcalde, Alfonso Esteban y Santiago López Pomeda, así como el concejal de Servicios Municipales, David García, quien presentó la muestra y explicó su objetivo: rendir homenaje a la historia del Concurso de Albañilería y a todas las personas e instituciones que han contribuido a su continuidad, destacando su valor formativo, cultural y profesional.
La alcaldesa Ana Guarinos cerró el evento agradeciendo el esfuerzo de todas las entidades implicadas y reivindicó la importancia de la albañilería: “No damos valor a las cosas hasta que faltan. Sin albañiles no habría ciudad. Por eso, este homenaje es más necesario que nunca”. Resaltó también el enclave elegido -el Mercado de Abastos, edificio emblemático del siglo XIX diseñado por el arquitecto municipal Medarde- como símbolo de la unión entre quienes proyectan la ciudad y quienes la construyen con sus manos.
La exposición, que se enmarca en la presentación de la XXII edición del concurso, habla del pasado, del presente y del futuro de Guadalajara. En un momento en que el sector afronta dificultades para el relevo generacional y la captación de nuevos profesionales, la muestra visibiliza una profesión que ha hecho posibles hogares, empresas, colegios, hospitales y espacios públicos.
Manuel de Prada, con su trayectoria de premios y su capacidad para unir oficio, pedagogía y estética urbana, encarna ese espíritu. Sus proyectos no solo resuelven un concurso de ideas, sino que contribuyen a mantener vivo el legado del certamen: dignificar el trabajo del albañil y transmitirlo a las generaciones futuras.
La muestra permanecerá en el Espacio Medarde del Mercado de Abastos hasta el 16 de mayo, abierta de lunes a domingo en horario habitual del mercado. Es una invitación a conocer la historia de un concurso que, desde 1980, ha convertido la albañilería en un acontecimiento cultural y formativo de referencia en Guadalajara.