Medicina Nuclear, un servicio de última generación en el Hospital de Guadalajara
Desde octubre ha realizado un millar de pruebas y ha evitado miles de desplazamientos.
El nuevo servicio de Medicina Nuclear del Hospital Universitario de Guadalajara se aproxima a sus cuatro meses de funcionamiento. En este tiempo ha tratado a más de un millar de pacientes que gracias a la puesta en marcha en la zona de ampliación del centro hospitalario no han tenido que desplazarse al Hospital de Toledo o incluso al de Ciudad Real, ha reducido tiempos de diagnósticos y terapéuticos, ha favorecido una asistencia más integrada y coordinada, ha ampliado el acceso a técnicas avanzadas y terapias con radioisótopos, y ha mejorado la calidad de la atención.
En la actualidad, todos los hospitales de las capitales de provincia de la región, excepto Albacete –que dispondrá de él cuando culmine la segunda fase de ampliación–, tienen este servicio, fruto del compromiso del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, de dotar de Medicina Nuclear a todas las provincias.

En Guadalajara empezó a funcionar el 20 de octubre de 2025 alcanzando así un “hito histórico”, tal y como explica el responsable de este servicio, Edel Noriega, que afirma que su puesta en marcha “ha sido apasionante, pero también dura”. El servicio está funcionando al 100 por cien con “equipos de alta tecnología, de última generación, con lo que se hace un estudio muy rápido. La radiación es bastante poca y nos permite hacer tanto diagnóstico como tratamiento de todos los órganos”, explica.
Este servicio aporta mayor capacidad resolutiva ante patologías complejas y un manejo multidisciplinar del paciente, autonomía diagnóstica y terapéutica en medicina de precisión, optimización de recursos y mejora de los tiempos de espera y atención. Para ello cuenta con un PET-TC digital de última generación –es una técnica de imagen molecular de alta sensibilidad y resolución; un equipo SPECT-TC, que combina imágenes funcionales y anatómicas y su integración con el TC permite una localización anatómica precisa de los hallazgos funcionales;y una gammacamára, que realiza estudios de una forma más ágil reduciendo la dosis de radiación en los pacientes y facilita una medicina de precisión personalizada. Todos estos equipos han supuesto una inversión del Gobierno de Castilla-La Mancha de 3,7 millones de euros.
La zona de Medicina Nuclear se distribuye en cuatro áreas diferenciadas: área de radiofarmacia, de imagen, general y servicios comunes. También tiene zonas de espera diferenciadas para pacientes inyectados boxes PET individuales y pasillos separados para evitar que confluyan pacientes inyectados y no inyectados garantizando así seguridad y eficiencia. En él trabajan 12 personas: cuatro médicos, tres técnicos, dos enfermeros, dos secretarios, un celador y una técnica de radiofarmacia.

Noriega precisa que el servicio de Medicina Nuclear no solo se utiliza en la especialidad de Oncología y no solo realizan PET-TC, aunque estas pruebas han representado el 75 por ciento del total, sino que también se utiliza en otras especialidades como Ginecología y Obstetricia y Pediatría, cuyos jefes de servicio valoran muy positivamente su puesta en marcha.
El responsable de Medicina Nuclear explica que el PET-TC que habitualmente se asocia a los pacientes oncológicos también sirve para diagnosticar infecciones en la columna y en el corazón. También realizan otras pruebas como la gammagrafía, que se utilizan para la cirugía radioguiada en pacientes, sobre todo, de cáncer de mama, que precisan la localización del ganglio centinela; u otras para diagnosticar la isquemia cardíaca. En este servicio llevan a cabo también pruebas de Neurología, para el diagnóstico de Parkinson y Alzheimer; y de Pediatría, hacen gammagrafías renales o renogramas para diagnosticar infecciones en los riñones. Su cartera de servicios incluye la realización de pruebas de ventilación y perfusión de los pulmones para diagnosticar la embolia pulmonar.
Edel Noriega insiste en que la puesta en marcha de este servicio ha supuesto “una mejora importante”, ya que ha evitado traslados a otros hospitales de la región y reduce molestias a los pacientes, el tener que pedir permiso, el tener que pedir permiso en el trabajo para acompañar a un familiar a otra provincia o incluso tener que acudir dos veces, tal y como requieren algunos estudios. “La mejora es importante”.
El responsable de Medicina Nuclear destaca que poco a poco aumenta la demanda de pruebas relacionadas con esta especialidad. “Yo he pasado por varios servicios y he dado charlas explicándoles la cartera de servicios que tenemos”.
A nivel de diagnóstico permite detectar enfermedades en estados muy precoces, y a nivel de tratamiento posibilita realizar terapias dirigidas y personalizadas, ya que ayuda a seleccionar el tratamiento más adecuado para cada paciente.En cuanto a los tratamientos que realizan Noriega destaca el del yodo para el hipertiroidismo o la sinoviortesis para las articulaciones. “Los reumatólogos están muy contentos porque ya podemos disponer de esta técnica aquí”.
En cuanto al futuro, Noriega apunta a que el servicio seguirá creciendo con el aumento del número de pruebas solicitadas por los distintos especialistas. Se estima que anualmente se van a realizar alrededor de 2.600 estudios PET-TC, 2.500 SPECT-TC y hasta cuatro procedimientos diarios de terapia metabólica.
LA OPINIÓN DE LOS PROFESIONALES
*Javier Cassinello, jefe de servicio de Oncología Médica: “El cambio ha sido radical”

“La apertura de este servicio ha supuesto un cambio radical especialmente para los pacientes, pero también para el equipo facultativo de Oncología Médica. Para los pacientes, el cambio es obvio. La cantidad de viajes a otros Hospitales, como el de Toledo o el de Ciudad Real, que ya no van a ser necesarios es enorme. Disponer de las pruebas diagnósticas y terapéuticas de Medicina Nuclear en el mismo edificio en el que se las solicita, por parte del Servicio de Oncología Médica, es un avance gigantesco en comodidad, rapidez y agilidad y los pacientes lo van a agradecer enormemente. Pero también, para nosotros, el equipo facultativo de Oncología Médica, es muy importante que los profesionales a los que les solicitamos pruebas diagnósticas participen en los comités multidisciplinares, que puedan aportar su visión y su punto de vista sobre cada caso y que se involucren en las decisiones terapéuticas.
Como es bien sabido, los tratamientos oncológicos se discuten de manera multidisciplinar en los llamados Comités de Tumores, donde todas las especialidades implicadas opinan sobre los métodos diagnósticos y medidas terapéuticas que plantea cada enfermo. Por este motivo, poder contar en Guadalajara con estos profesionales de Medicina Nuclear participando de estos comités de tumores supone una facilidad para el intercambio de opiniones y para la confirmación de diagnósticos y de tratamientos, que va a enriquecer la visión médica de cada paciente. No es lo mismo esperar al informe de una prueba de Medicina Nuclear de un paciente hecha en otro centro lejano, que poder matizarlo y discutirlo con la inmediatez que supone la cercanía casi puerta con puerta entre profesionales.
El Servicio de Medicina Nuclear del Hospital de Guadalajara, además, va a ir más allá del diagnóstico, ya de por sí esencial en nuestra práctica diaria. Se va a apostar también por el aspecto del tratamiento con agentes terapéuticos muy útiles en numerosos tumores (neuroendocrinos, cáncer próstata, etc. ). En este citado tumor de próstata, además del Radium-223 ya aprobado para pacientes con metástasis óseas, una importante novedad es que se acaba de aprobar en todo el Estado español el tratamiento con otro radioligando, el Lutecio 177, útil en aquellos pacientes cuyo tumor capta PSMA (un antígeno en la membrana de la célula tumoral ). Este tratamiento induce significativas respuestas en determinados pacientes y puede mejorar la evolución y el pronóstico en esta difícil enfermedad.
Los oncólogos médicos estamos muy contentos con que la Medicina Nuclear sea un servicio más del Hospital y muy ilusionados con los aspectos diagnósticos y terapéuticos que va a aportar a nuestros pacientes”.
*María Jesús Cancelo, jefa del servicio de Ginecología y Obstetricia: “Ha sido una gran noticia”

“Para el Servicio de Ginecología y Obstetricia, la puesta en marcha del servicio de Medicina Nuclear ha supuesto una gran noticia basada en tres pilares principales. El primero, el diagnóstico. Tener esta unidad aquí nos ha permitido que se integre dentro del equipo multidisciplinar donde se realizan los diagnósticos de patología oncológica, que afecta sobre todo a la patología mamaria y a los tumores ginecológicos. Nos ha permitido perfilar mejor los diagnósticos y esto lleva a que el tratamiento de estas mujeres se pueda individualizar, y se pueda llevar a hacer tratamientos mucho menos agresivos, lo cual va a tener una enorme ventaja para la calidad de vida de la mujer, incluso para los resultados de estas cirugías. Y además nos acompañan en el seguimiento de estas mujeres. El hecho de disponer de la información, de tener a los profesionales aquí, donde podemos colaborar en el seguimiento, ha sido también importantísimo.
En cuanto a las pacientes, el hecho de no tener que hacer un peregrinaje por el país es fundamental, porque desde que estamos haciendo el análisis del ganglio centinela en el cáncer de mama, las mujeres han ido a Cuenca, a Madrid, a Ciudad Real y a Toledo. Dejando aparte lo que esto supone para la calidad de vida de las mujeres, con este servicio hemos mejorado en poder hacer diagnósticos mucho más precisos, tratamientos mucho más individualizados y un seguimiento acompañado por el servicio.
Desde que está este servicio en el Hospital de Guadalajara se han hecho 40 biopsias selectivas del ganglio centinela. Es decir, que 40 mujeres se han beneficiado de no tener que ir a Toledo, que era donde estaban acudiendo ahora, y de esa relación directa que tenemos. El equipo de Medicina Nuclear se ha integrado en el equipo multidisciplinar de atención a los tumores ginecológicos. Están allí todos los lunes con nosotros decidiendo el tipo de diagnóstico, de pruebas diagnósticas, el tratamiento y el seguimiento que vamos a realizar con las mujeres. Era un servicio totalmente necesario. Llevamos mucho tiempo reclamando el poder tener esto aquí y por eso para nosotros ha sido una gran noticia en todos estos aspectos”.
*Alfonso Ortigado, jefe de servicio de Pediatría: “Las posibilidades son inmensas”

"La valoración de este servicio es positiva en varios aspectos. En primer lugar, evita desplazamientos a Toledo o a Ciudad Real y los pacientes agradecen mucho que lo hagamos aquí, en su hospital; y, en segundo lugar, por la colaboración de Pediatría y Medicina Nuclear. No solamente es pedir una prueba sino que, a veces, antes de pedirla, tenemos reuniones en el equipo y decidimos qué prueba es la mejor para lo que estamos buscando. Y en esa decisión, mejoramos la prueba que vamos a realizar.
En Pediatría, la complejidad de las patologías requiere pruebas de las que hasta ahora no disponíamos y, por tanto, vamos a mejorar en el diagnóstico, en estratificar el riesgo de la enfermedad, sobre todo, en la evolución de las enfermedades, teniendo en cuenta que los niños crecen y hay que ver cómo van evolucionando. Es muy importante el evolutivo. En Pediatría hay otro detalle y es que hacer pruebas a niños pequeños, requiere tiempo y que el paciente esté quieto y eso supone que, por nuestra parte, tengamos que hacer un proceso de sedoanalgesia. La sedación la hacemos nosotros -Pediatría- con los protocolos de seguridad, con el consentimiento informado por parte de los padres y procedemos a hacer la sedación, que va con los medicamentos, que tienen un riesgo, pero está siempre supervisado por un pediatra acreditado y con la monitorización permanente, mientras se hace toda la prueba. Con lo cual, hemos conseguido avanzar en diagnósticos, en calidad y en seguridad en el paciente.
Las posibilidades de la Medicina Nuclear son inmensas. Ahora nos estamos centrando, por ejemplo, en la patología renal, para ver lo más frecuente, infecciones de orina, que pueden tener cicatrices o daño en el riñón. Aparte de los estudios que hacíamos analíticos de ecografía, la gammagrafía renal nos permite ver si ese niño tiene una afectación del parénquima renal. También podemos abarcar patologías cardíacas, neurológicas, o por ejemplo, una osteomelitis, infecciones de los huesos. Hacer una gammagrafía y hacerla en el momento, aquí, nos ayuda mucho a hacer un diagnóstico correcto e iniciar un tratamiento. Yo creo que estamos en un 10 por ciento de lo que podemos llegar a hacer. Llevamos ya cerca de 50 estudios y todos son resultados que merecen la pena. Nosotros estamos limitados a que lo hacemos un día en concreto, porque no solo necesitamos Medicina Nuclear, sino que estemos nosotros operativos para hacer la sedación. Es una actividad nueva, pero la plantilla es la misma, entonces tenemos que ajustarnos para poder hacerlo un día a la semana”.