Rebofolk
Acaba de celebrarse la VIII edición del “Rebofolk”, el festival de folklore de Rebollosa de Hita, una pequeña pedanía de Torija, que se vuelca en esta muestra con esfuerzo e ilusión.
Se está poniendo de moda eso de nombrar los eventos con palabras compuestas por un par de ingredientes: uno suele tomarse del nombre de la localidad donde se celebra, y el otro tiene que ver con la actividad que representa. Anteriormente esto ocurría ya, pero sin unir ni partir las palabras –Folk Segovia, por ejemplo-. El lenguaje va evolucionando con los tiempos. En el s. XX un evento de música tradicional se podría denominar como “Encuentro de Grupos de Folklore ciudad de Toledo”; nuestra vida va muy rápida y se trata ahora de condensar para encontrar una expresión escueta, definitoria e impactante, debido a la premura del tiempo y a la necesidad de hacerse hueco en el gran abanico de ofertas existentes en la red. A veces se utilizan como titulares los acrónimos, las abreviaturas, etc.: FesciGu, Cantalojazz, GuadaRock…
Bueno, pues el sábado, 3 de octubre tuvo lugar el Rebofolk, el VIII Rebofolk, que viene a sumarse a los encuentros de danza tradicional que se celebran en el país. El formato es bastante sencillo: un grupo folk local –el grupo “ALMIREZ”, en este caso- empieza a crear un grupo de bailes tradicionales y a actuar en las localidades cercanas y provinciales. Con el tiempo el grupo se va consolidando, surgen actuaciones y necesitan salir de la provincia, por aquello de conocer mundo, paisajes y grupos con los que hacen “buenas migas”, en el sentido literal de la palabra, ya que la gastronomía forma parte también del folklore, de la sabiduría ancestral de las comunidades. De ahí surgen los intercambios: vosotros venís, nosotros vamos, pasamos un día o dos juntos, comemos, bebemos, bailamos y compartimos nuestras danzas y nuestras músicas con los pueblos de aquí y de allá; intercambiamos regalos, experiencias y abrazos y… ¡Hasta que nos volvamos a ver!
Actuación del Grupo Almirez. Foto: José Antonio Alonso.
Rebollosa de Hita es una pequeña localidad de la Alcarria, pedanía de Torija, con unos 60 habitantes, pero ha sabido montar un festival, sencillo, sin alharacas, pero con mucha dignidad, a base de trabajo, que es como se hacen las cosas entre la gente sencilla y entrañable de este mundillo del folk.
A mí me hubiera gustado compartir con estas gentes el Rebofolk, en su localidad, como estaba preparado, para disfrutar del pueblo y su entorno, de la Plaza de la fuente y del pórtico de su preciosa iglesia, de las calles decoradas con esmero por sus gentes, que desde hace tiempo venían preparando; pero la amenaza de lluvia aconsejó el traslado a la vecina Torija, en cuyo antiguo Polideportivo, que tantas veces ha acogido eventos tradicionales, fueron recogidos y acogidos por el Ayuntamiento. Los responsables, a veces, tienen que tomar decisiones difíciles y elegir entre el mal menor, pero de esta manera el VIII Rebofolk pudo desarrollarse sin sobresaltos ni interrupciones.
El decorado previsto para Rebollosa tuvo que trasladarse también para el polideportivo. Allí colocaron sus ramajes, colchas hechas en comunidad por el personal, cestos y demás ambientación tradicional.
Ya el jueves 2 de octubre, el inagotable Diego Pérez, con su inseparable Beatriz Martín y varios de los grupos que ambos dirigen, presentaron su audio-libro El folklore de Guadalajara, al que no pude asistir, pues me tocaba oficiar en otro evento. Diego ha compuesto, entre otras, una “Jota de Rebollosa de Hita”, dedicada al grupo Almirez y procura ayudarles en todo lo que puede, que es mucho.
El grupo gallego Puenteirolo sobre el escenario. Foto: José Antonio Alonso.
Desde primeras horas del viernes 3, los numerosos artesanos que asistieron fueron montando sus puestos, a ambos lados del polideportivo. Allí estuvieron también Esther y Mª Jesús, con sus talleres de encaje de bolillos y esmaltes, como profesoras de la Escuela de Folklore de la Diputación de Guadalajara, y numerosos artesanos locales y foráneos que pusieron a la venta sus productos. También hubo lugar para la literatura con un par de puestos de escritores de la tierra. La muestra estuvo animada por los gaiteros y tamborileros del grupo “Essencia”, procedentes de la Casa de Castilla y León de Alcalá de Henares.
Luego vino el pregón del que esto escribe, agradecido, por supuesto, y bien acompañado por las autoridades, con el alcalde de Torija Álvaro Murillo y la alcaldesa pedánea de Rebollosa, Oasis Pastor. Allí estaban también los del grupo “Almirez”, encabezados por el danzante Luis Ayuso, alma mater del grupo y coordinador del festival, haciendo entrega de regalos y escarapelas para los grupos participantes.
Para comer paellita, sorteo de productos artesanos y ¡A prepararse para el desfile!, que tuvo lugar desde la Iglesia hasta el polideportivo.
Baile participativo al final del Rebofolk. Foto: José Antonio Alonso.
Ya con la tarde vencida empezó el festival de folklore presentado por Gema Balcones, en el que actuaron, el Grupo “Almirez”, como anfitriones. Los de Rebollosa bailaron un escogido repertorio sobre el escenario. Muchas de las prendas que lucían han sido realizadas por el propio grupo; eso tiene un valor añadido. Hay que agradecerles su trabajo y la dignidad con que lo hacen. También actuaron sobre el escenario, las gentes de la Asociación folklórico-cultural “Añoranzas”, procedentes de El Provencio (Cuenca), con sus mejores galas y su selecto repertorio, preparado para la ocasión. Desde Vila de Cruces (Pontevedra) se desplazó la gente de la Asociación Cultural “Puenteirolo” con sus danzantes y bailadoras, sus “pandereteiras” y sus “gaiteiros”, que presentaron un variado repertorio de bailes y músicas, explicando al detalle la variedad de la indumentaria tradicional que lucían.
Al final acabó todo el mundo bailando -los grupos y el personal asistente- una última pieza sobre la pista deportiva:. En resumen, una muestra de folklore vivida y disfrutada intensamente. La cultura tradicional sirve para unir a los pueblos, que en este tipo de encuentros se muestran afables, comparten muchos valores comunes, y también los aspectos que los diferencian, pero que los acercan a la vez. Un evento entrañable que ya prepara su IX edición. ¡Enhorabuena!