En estos momentos la megafonía de la estación de Alcalá de Henares acaba de anunciar que los trenes llevan un retraso medio de 20 minutos, pero algunos trenes duplican incluso ese tiempo.
Jennifer Fernández llegó esta mañana a la estación de Guadalajara a las 9.20 horas con tiempo suficiente para coger el cercanías de la C-2 cuya salida estaba prevista siete minutos después. “He tenido que esperar, de nuevo, dentro de un vagón un cuarto más de hora para que saliera”, lamenta. Ya Renfe no informa, aseguran los afectados. Los trabajadores de la estación son los que al final tienen que dar la cara ante los usuarios, “porque ya considera normales los retrasos”, aporta Lucía Arregui. Un capítulo más que pone de relieve el mal estado de la red.
Raquel Moreno Pérez es uno de tantos usuarios que necesita a diario un tren puntual y fiable que la lleve desde Guadalajara hasta Alcalá de Henares, lugar donde trabaja. “Raro es el día que el Cercanías llega a su hora”, señala.