Terianos a cuatro patas

07/03/2026 - 12:24 Antonio Yagüe

Los Therian o terianos (como prefiere la RAE) son el último fenómeno social. Humanos que se identifican con determinados animales no humanos, como un caballo, un perro, un ciervo o un gato montés, se disfrazan con máscaras como tales y tratan de imitar a cuatro patas su comportamiento.

En Hispanoamérica y alguna publicación  española han llegado a compartir portadas con la muerte del Mencho, el arresto del príncipe Andrés o la desclasificación de documentos sobre el 23F. Incluso esta semana con la guerra de Oriente que puede salpicar a Europa.

Los protagonistas concovan “quedadas”, ensayadas sin mucha gloria en Barcelona y Madrid. Surge la típica controversia entre quienes los defienden como una especie de tribu urbana y quienes ven personas con problemas de salud mental.

La verdad es que ni los seguidores son tantos ni el fenómeno tan nuevo si se mira con perspectiva. En los 90 fueron los góticos; en los 2000, los emos, los punks… Lo único que el escenario ha cambiado de Messenger al algoritmo de TikTok.

La lógica es la misma de siempre: adolescentes y jóvenes buscando diferenciarse del mundo adulto, romper reglas heredadas y encontrar su propia “manada”.

En pleno franquismo nos apuntábamos a los pelos largos y mucho rock. Pero lo de molestar a los mayores cada día cuesta más, por lo que hay que inventar nuevas maneras de hacerlo. La diferencia es que ahora esa búsqueda se vuelve viral en segundos.

Los expertos señalan que esta tendencia puede estar motivada por “una generación que se siente desconectada” y que “tiene una fortísima necesidad de pertenencia”.

No deja de ser una subcultura inofensiva. Pero es posible que salte a la vida política y las fiestas veraniegas de nuestros pueblos. Nunca faltan quienes se apuntan a un bombardeo o un campeonato de gilipolleces.