Un callejón emblemático de Guadalajara: Horno de San Gil 'Las escalerillas'
En tiempos pasados, junto a la antigua iglesia de San Gil desembocaban numerosos callejones. Igualmente en esta zona había mucha actividad comercial ya que en el interior del templo se celebraban los Consejos Municipales Medievales y las juntas de aportellados del Común de Ciudad y Tierra de Guadalajara.
Uno de los callejones que desembocaban en la iglesia de San Gil era el del Horno de San Gil. Según figura en el archivo municipal de Guadalajara, este nombre de Horno de San Gil se añadió al callejero municipal en 1887, debido a que en dicho lugar se encontraban los hornos de pan que fabricaban el codiciado alimento a las gentes arriacenses.
Para hacer más llevadera la subida y bajada por este callejón a los viandantes, el camino de tierra fue sustituido por unos escalones; igualmente con esta obra municipal se evitaba la entrada de aguas en las viviendas cuando llovía de manera torrencial. Una vez finalizadas las obras, este callejón comenzó a denominarse de manera coloquial como el barrio de las escalerillas.

La entrada principal a la calle Horno de San Gil, por orden de numeración, es por la calle del Capitán Luis Pizaño, el cual era natural de la localidad de Pastrana y hasta su muerte en 1543 fue Caballero de la Orden de Calatrava.La empinada calle finaliza su numeración en la confluencia con la calle del doctor Benito Hernando, conocida popularmente como calle Museo, por haber estado el Museo Provincial de Guadalajara hasta 1917, en el antiguo palacio de Antonio de Mendoza.
Una de las personas más ilustres de Guadalajara que vivió en esta calle, fue el profesor y periodista José de Juan. Fue director del semanario local Nueva Alcarria, desde el año1947 hasta su fallecimiento el día 8 de julio de 1972. De manera póstuma, el ayuntamiento de Guadalajara quiso rendirle un sentido homenaje, colocando un mosaico en la fachada de la vivienda en donde residió y murió.

Con el paso del tiempo, el callejón del Horno de San Gil se añadió a la movida nocturna de la juventud alcarreña. En el comienzo de la calle se instaló el histórico Pub “ Sube”, el cual sigue abierto en la actualidad tras varias reformas. Metros más abajo se abrió otro bar de copas, llamado en un principio como Unión Penosa y denominándose en la actualidad Chernobil. Por último, recientemente a estos dos bares nocturnos, se ha añadido el local denominado “ El Pincho Boss”. Curiosamente y antes de ponerse un bolardo al final de la calle Capitán Luis Pizaño y al no tener salida, algunos vehículos giraban a su derecha y bajaban de manera abrupta por los veinte escalones que tiene la calle.