Una persona que dejó huella en el deporte y en la cultura de Guadalajara: José Luis Osés

28/06/2026 - 11:23 Eduardo Díaz

José Luis Osés Lacalle nació en la localidad navarra de Estella en 1953 y terminó conquistando el corazón de los guadalajareños.

José Luis Osés Lacalle nació en la localidad navarra de Estella en 1953. En su juventud se sintió atraído por los estudios religiosos, ingresando en el seminario de los frailes benedictinos en la localidad madrileña de Rascafría. Cuando le restaban tres años para cantar misa abandonó el seminario y se trasladó a la escuela de magisterio de Guadalajara, obteniendo su título de maestro en el año 1977. 

Posteriormente se especializó en la materia de Educación Física, especializándose en el deporte del atletismo. Obtuvo el título de Juez del Atletismo, encargándose de dar el pistoletazo de salida en numerosas carreras tanto oficiales como populares. Su bondad hacía los más vulnerables le hizo participar de manera altruista en carreras populares de Guadalajara en favor de Manos Unidas, Asociación las Encinas o las de Nipace entre otras muchas. Su primordial objetivo dentro del atletismo era el de transmitir a los jóvenes deportistas la educación en valores y sobre todo el respeto a los adversarios. Su mayor orgullo como profesor de educación física en varios colegios de Guadalajara era cuando, con el paso del tiempo, muchos antiguos alumnos suyos obtenían la plaza de bomberos y policías tras aprobar sus oposiciones. Cuando se jubiló como profesor en el colegio San Pedro Apóstol de Guadalajara recibió un caluroso homenaje por parte de la comunidad educativa de la región. 

 

Otra de las facetas por la que era conocido José Luis Osés en Guadalajara era la cultural. Formó parte durante muchos años de la asociación “Gentes de Guadalajara”, participando de manera activa en los actos que se organizaban. Era muy curioso observar como José Luis Osés hacía de tabernero mayor en la posada del Laurel, durante la celebración del  Tenorio Mendocino en la Plaza de Santa María. En esta improvisada taberna junto a sus inseparables ayudantes: Santiago Gonzalo “ El Aspirino” y Javier Calvo “ El Cepa”, repartían raciones de queso y chorizo, acompañados de una jarra de vino a cambio de un Ducado. En las Jornadas Mendocinas del año 2024 en la Cripta de San Francisco, José Luis Osés intervenía en la escena del Panteón y el 27 de noviembre de ese mismo año fallecía a los 71 años de edad, dejando una huella imborrable en Guadalajara.