Viaje virtual a las entrañas del País de la Plata
Las obras de acondicionamiento en la Mina Santa Catalina han despertado una gran expectación en Hiendelaencina. El avance de los trabajos subterráneos y los planes para su futura apertura turística centran hoy la atención de vecinos y visitantes de la Sierra Norte de Guadalajara.
FOTOS: DIANA PIZARRO
El proyecto de ingeniería, redactado en el marco del Plan de Sostenibilidad Turística “El País de la Plata”, contempla que el acceso comience en superficie junto a la carretera CM-1001. En este punto se construye una rampa exterior a cielo abierto de 110 metros de longitud que permitirá llegar hasta la bocamina. A partir de ese umbral, el trazado planificado se adentra en una galería de acceso en mina. Los trabajos, adjudicados a la empresa Minesur Ingeniería, ya han completado la rampa exterior y avanzan en la perforación del túnel, con más de 58 metros ejecutados en la primera fase.
Las obras de acondicionamiento registran actualmente un avance cercano al tercio de su ejecución total bajo la supervisión de la dirección técnica. Las tareas de excavación ya han completado el tramo de acceso exterior a cielo abierto de 110 metros de longitud y los primeros 58 metros de perforación del túnel subterráneo. En paralelo, la Diputación de Guadalajara, el Gobierno regional y el Ayuntamiento de Hiendelaencina trabajan junto a la Universidad de Alcalá en el desarrollo de un laboratorio digital y experiencias tecnológicas inmersivas que complementarán la visita física.
De acuerdo con los estudios de viabilidad y las condiciones estándar de este tipo de cavidades subterráneas en la comarca, se prevé que el descenso a través de la plataforma -diseñada con una pendiente longitudinal del 12%- registre un cambio térmico notable respecto al clima exterior. Los parámetros técnicos estimados para el interior de la roca plantean una estabilización natural de la temperatura en el entorno de los 12 grados Celsius, estimándose unos niveles de humedad relativa media próximos al 80%.
El diseño del itinerario proyectado plantea un recorrido de uso público a lo largo de la galería principal, situada a una cota estimada de entre 30 y 43 metros de profundidad respecto a la superficie exterior. Para asegurar las condiciones normativas de tránsito y accesibilidad, el proyecto técnico contempla la regularización del suelo mediante una solera de hormigón. El diseño de ingeniería civil incorpora además la instalación de sistemas de drenaje y canalizaciones laterales con el objetivo de gestionar y evacuar las filtraciones de agua naturales del macizo rocoso.
El plan de acondicionamiento lumínico prevé el despliegue de tecnología led de baja intensidad y tono cálido orientada a la interpretación geológica del yacimiento. La disposición técnica de los focos en los hastiales de la mina está proyectada para identificar visualmente las vetas remanentes de galena y las formaciones de baritina. Según las dimensiones normalizadas del proyecto, las galerías mantendrán una sección estándar aproximada de 3,75 metros de altura por 3,5 metros de anchura, abriéndose en tres zonas de explotación ensanchadas que alcanzan máximos previstos de 3,9 metros de alto por 5 metros de ancho. En estas áreas está planificada la instalación de recursos didácticos destinados a explicar los métodos de trabajo de la minería del siglo XIX.

Esta propuesta de recuperación patrimonial busca poner en valor la historia de un distrito minero cuya economía agraria se transformó a partir de 1844 tras el descubrimiento de filones de plata. El auge industrial de Hiendelaencina atrajo a especialistas internacionales y mano de obra que desarrollaron un entramado de pozos verticales equipados con sistemas de vapor. El cese de la actividad se consolidó a principios del siglo XX debido a factores económicos mundiales y a la inundación progresiva de los niveles inferiores de las excavaciones, dejando el patrimonio industrial que ahora es objeto de catalogación.
La coordinación técnica de estas actuaciones depende de las administraciones públicas implicadas en el Plan de Sostenibilidad Turística "El País de la Plata". Las proyecciones socioeconómicas institucionales estiman que, una vez que el complejo se encuentre a pleno rendimiento operativo, el impacto económico directo en la zona podría rondar los dos millones de euros anuales. Las directrices del plan buscan complementar la oferta de alojamiento rural ya existente mediante el desarrollo de un modelo enfocado en la conservación de la arqueología industrial, quedando el inicio de la actividad comercial supeditado a la finalización oficial de las fases de obra y a las pertinentes autorizaciones de apertura de la delegación de minas.
