El final de la quinta temporada confirma el preocupante cambio de ritmo de una de las mejores series de ciencia ficción de este siglo... si no la mejor.
Los datos mejoran pero siguen en una situación muy delicada.
Logrará evitar la emisión de 15.000 toneladas de CO2 anuales, el equivalente a 300 calderas y 10.000 coches en circulación.