Ciudad Real, una ciudad que respira mucha historia

13/11/2023 - 12:47 M.T.A

Patrimonio, tradición y fiestas muy manchegas

En la comarca natural del Campo de Calatrava encontramos Ciudad Real, el quinto municipio más poblado de Castilla-La Mancha. Su origen se remonta al siglo XIII cuando Alfonso X fundó en el paraje Pozuelo Seco de Don Gil, en 1255, la Villa Real, con el fin de contrarrestar la gran influencia de la orden militar de Calatrava, protagonista de tantas batallas.


    Pasear por sus calles es, por tanto, una visita ineludible. La Puerta de Toledo es el único resto de la antigua muralla, en cuyo interior aún quedan muestras de los tres ejes  en torno a los que se organizaba la ciudad. Así encontramos la Plaza Mayor, en la que se puede ver la casa del Arco, que fue el antiguo ayuntamiento y centro económico y civil.  En otro lado está la Catedral de Nuestra Señora del Prado, de finales del siglo XIII, que centraba el poder religioso. Y por último el Alcázar, del que se puede ver únicamente la puerta del Torreón, en la parte más alta de la ciudad, y que representaba el poder militar.


    En las calles de Ciudad Real además de sus iglesias y ermitas, como la de San Pedro y Santiago o la ermita de los Remedios, encontramos otros edificios singulares más modernos que destacan en su centro como el ayuntamiento, contruido en 1976 por el arquitecto Fernando de Higueras; o el Palacio de la Diputación, construido a finales del siglo XIX, obra del arquitecto Santiago Rebollar, que es el edificio civil más monumental de la ciudad. El antiguo Gran Casino o la Real Casa de la Misericordia son otros edificios a destacar.


    En sus calles, plazas y jardines también se pueden ver un gran número de esculturas desde Miguel de Cervantes, Don Quijote o Dulcinea, a reyes, reinas, soldados, políticos, científicos y un sin fin de personajes históricos que configuran un gran museo al aire libre. Pero la ciudad también tiene importantes museos propiamente dichos como el Museo del Quijote-Biblioteca Cervantina, dedicado al caballero don Quijote; y el Museo de Ciudad Real, con una colección de paleontología y otra de arqueología. También cuenta con el Museo Municipal Elisa Cendrero y el Museo Municipal López-Villaseñor.

 


    La identidad de Ciudad Real se forja también con sus tradiciones y fiestas. La más importante es La Pandorga, que está declarada como Fiesta de Interés Turístico Regional y representa el agradecimiento de los agricultores a la Virgen del Prado por los frutos recibidos de la cosecha. Se celebra el 31 de julio, y ese día a partir de las 20.00 horas, en la plaza Mayor, tiene lugar la presentación del Pandorgo y la Dulcinea. Desde allí parte el desfile de los grupos y asociaciones de la ciudad que van ataviados con la indumentaria típica de la pandorga hasta llegar a la catedral, a los pies de la patrona, donde dejan sus ofrendas.

 

Tres grandes embajadores del sello Raíz Culinaria

Si interesante es su historia no lo es menos la gastronomía. Las migas, el pisto manchego o las gachas elaboradas con harina de almortas, los roscos y rosquillas son algunos de los platos imprescindibles.
Estos se elaboran con las mejores materias primas y siguiendo la tradición, pero también con toques actuales. La ciudad ofrece muchas opciones, pero destacan tres que llevan el sello de Raíz Culinaria –raizculinaria.castillalamancha.es–, que es sinónimo de cocina auténtica.


 Miami Gastro, de la mano de la chef y propietaria Laura Macias apuesta por una oferta gastronómica atrevida y fiel a la cocina tradicional con una gran oferta de tapas y raciones variadas en un ambiente moderno donde disfrutar de los mejores platos tradicionales de Castilla-La Mancha.
En Mesón Octavio, la tradición y la creatividad se dan la mano con los hermanos García Castro. Clásicas son sus albóndigas de jabalí, lomo de venao, el cochinillo, la perdiz roja o el secreto ibérico, sin olvidar las tradicionales migas del pastor y huevos de gallina feliz o el pisto manchego, elaboradas desde la mirada atenta de su madre.
Restaurante Asador San Huberto, con su chef Juan Alfonso Olivencia, es otra de las opciones para una buena comida. Ofrece buena materia prima, productos de temporada, pescados y mariscos frescos del día y unos extraordinarios asados de cordero lechal y cochinillo en un ambiente acogedor.