Experimentos psicológicos (VII)


Nuevos experimentos nos permiten obtener interesantes conclusiones sobre cómo moldear determinados comportamientos.

¿VEMOS LO QUE NOS ENTRA POR LOS OJOS?

Algunos investigadores han observado que, en una agresión con arma, los testigos tienen más dificultad para reconocer al agresor porque su atención se centra en el arma. En el comercio, ocurre algo similar: los productos que se buscan vender más se colocan a la altura de la vista, mientras que los más baratos suelen situarse por debajo de las rodillas.

 

Nota del autorLa publicidad, el marketing, ha estudiado en profundidad nuestras características, y sabe cómo resultar más atractivo, y cómo hacernos a nosotros más vulnerables.

Posiblemente saber esto, no nos vacuna contra quienes quieren vender su producto, y quizás tampoco sea lo ideal.

 

REFERENCIADO:

Overton, W.; Wiener, M. (1966). Visual Field Position and Word-Recognition Threshold. Journal of Experimental Psychology, 71, 249-253.

Nelson, W.W.; Loftus, G. (1980). The Functional Visual Field During Picture Beijing. Journal of Experimental Psychology, 6, 391-399.

 

LOTERÍA, VERSUS ESFUERZO

En los años 70, Philip Brickman y colegas de la Northwestern University investigaron cómo la felicidad cambia con ganancias inesperadas, como ganar la lotería. Estudiaron a ganadores de la lotería estatal de Illinois y los compararon con un grupo de control. Los resultados mostraron que los ganadores no eran más felices que el grupo de control, ni esperaban ser más felices en el futuro. Además, los no ganadores disfrutaban más de los placeres cotidianos, como charlar con amigos o escuchar un buen chiste.

Estudios adicionales sugieren que, aunque las personas en países pobres son menos felices que en países ricos, la relación entre ingresos y felicidad se debilita una vez que se alcanzan niveles básicos de bienestar económico. En resumen, después de cubrir las necesidades básicas, más dinero no aumenta significativamente la felicidad.

Además, investigaciones sobre gemelos idénticos y no idénticos revelaron que la genética tiene un componente en la felicidad, lo que implica que esta también depende de factores biológicos, no solo de circunstancias externas.

 

Nota del autor: Claro que un dinero, para vivir con dignidad es necesario, pero el concepto generalizado de que la riqueza conlleva la felicidad resulta ser un error, más si se alcanza sin esfuerzo.

REFERENCIADO:

Brickman, P. Coates, D.; Jnoff-Bulman, R. (2005). Lottery Winners and Accident Victims: Is Happiness Relative? Journal of Personality and Social Psychology, 36, 917-927.

Lyubomirsky, S.; Sheldon, K.M.; Schkade, D. (2005). Pursuing Happiness: The architecture of Sustainable Change. Review of General Psychology, 29, 111-131.

 

EFECTO PROPIEDAD

Otra de las ideas más influyentes de Richard H. Thaler es el llamado efecto propiedad: la tendencia de las personas a valorar más lo que ya poseen que lo mismo si no lo tuvieran. Es decir, si algo es “mío”, automáticamente lo considero más valioso. Este fenómeno está muy relacionado con la aversión a la pérdida: nos duele más perder algo que la satisfacción que sentimos al ganarlo, incluso si ambas situaciones tienen el mismo valor económico.

Thaler explica que las personas suelen fijar sus decisiones en puntos de referencia mentales. Por ejemplo, tras ganar dinero en bolsa o en un casino, muchas personas tardan en asumir una pérdida porque su mente sigue anclada en las ganancias previas. Lo mismo ocurre cuando pagamos precios distintos por un mismo producto según el contexto: estamos dispuestos a pagar más por una cerveza si viene de un hotel que si proviene de un chiringuito, aunque sea exactamente la misma.

Estas ideas ayudan a entender por qué nuestras decisiones económicas no siempre siguen la lógica racional, y cómo nuestras emociones influyen silenciosamente en cada compra, venta o intercambio.

 

Nota del autorInsistimos, seres a veces racionales.

 

REFERENCIADO:

Thaler, R. H. (2015). Misbehaving: The making of behavioral economics. W. W. Norton & Company.