Momentazos
Muchos ignoran que los romanos y durante el Medievo contaban el tiempo por momentos. No era tan breve. Cada momento de entonces, también trascendental, romántico, apasionado, estelar, glorioso o inolvidable, equivaldría a 90 segundos. Una hora de hoy tendría 40 momentos.
El Peco, retratista molinés por excelencia de varias generaciones, y prestigiosos fotoperiodistas coincidían: la clave para una buena instantánea es pillar el momento.
Un periódico madrileño, apellidado antes independiente, celebra sus 50 años con una exposición en Barajas titulada Momentos, con otras tantas instantáneas impactantes que testimonian gráficamente la llamada Transición democrática.
La visita del papa León XIV nos ha dejado momentazos con imágenes para la Historia con mayúscula. Se han inmortalizado bendiciones, celebraciones eucarísticas, encuentros con cargos y políticos de todo pelaje, obispos, monjas (indepe incluida en Cataluña), pobres de solemnidad, bebés…
Hasta con Florentino, pontífice a su manera del Real Madrid entre mbappés millonarios y la hinchada merengue. Le entregó una camiseta con el dorsal número 1 y su nombre de pila, Robert F. Prevost. Algunos creen que un Papa debe de ser de todos los equipos del orbe. Y guardar secreto de confesión si su persona es de alguno.
Ninguna bendición como la de Atocha cuando el secretario general del Episcopado, García Margán, consagró un tren decorado de la compañía Iryo con prelados y periodistas partiendo hacia Barcelona para acompañar a Prevost. “Aparta, señor, de sus recorridos todo peligro”, imploró para disgusto del ministro del ramo Óscar Puente por la rechifla.
Seguramente Dios estaba muy atareado en cosas más relevantes, pero por humor patrio - bromeaba un colega descreído- podría haber descarrilado levemente aquel tren con tanta pomposidad, “a ver si dejan de hacer el tonto las autoridades de Adif”.
Menos mal que la bendición funcionó. Sólo en Madrid, calculan, el viaje ya ha dejado 120 millones. Un exitazo también económico.