Numerosos vecinos, incluso alguna clase del colegio, presenciaron las maniobras atraídos por el alto nivel del río y la presencia de los militares.
Los trabajos para demoler el muro del edificio de contención han generado hasta la fecha cerca de 5.000 toneladas de hormigón y más de 800 toneladas de acero al carbono.
Es el primer Ayuntamiento que se suma a esta iniciativa nacional.
El alcalde, Arsenio Pérez, denuncia el “abandono” que sufren pueblos como el suyo.
Asegura que en Castilla-La Mancha, al igual que en España, “no se están haciendo bien las cosas.
El Canal de Isabel II soltará agua del embalse de El Atazar, lo provocará el aumento de caudal en arroyos y ríos de pueblos cercanos.
Los vecinos afectados recibirán un cargo de unos 30 euros por este concepto.