Tierras del Ebro

12/10/2026 - 17:58 Jesús de Andrés

Sopla el viento siguiendo el camino del Ebro. Un viento seco que desciende con fuerza por el valle, como una sirga elevada, que sacude los olivos, barre las nubes y deja tras de sí una claridad casi hiriente. Un viento que busca el delta, que llega al mar tras azotar los cañaverales y hacer temblar los arrozales.

Obliga el mestral a las gentes de las Tierras del Ebro a caminar con la cabeza ligeramente inclinada, a no olvidar el carácter indómito de su naturaleza. El centro de la UNED de Tortosa festeja su 50 aniversario coincidiendo con la celebración de su acto de apertura. La UNED, como el río y el viento, forma parte de la identidad de la comarca. Bajo la magnífica dirección de Mónica Subirats y gracias al eficaz trabajo de Raquel García, Mireia Sastre y Esther Subirats, el centro es lugar de referencia universitaria para las Tierras del Ebro y toda la provincia de Tarragona.

Al día siguiente visitamos el Ayuntamiento y a su alcaldesa, Mar Lleixà, mujer afable, comprometida con sus vecinos y excelente anfitriona. Tras una grata conversación y una visita guiada al admirable patrimonio de la ciudad, acudimos a la Cámara de Comercio, ubicada en el edificio modernista de la Casa Brunet, donde nos recibe cordialmente su presidente, Francesc Faiges. En la Cambra visitamos el legado bibliográfico y personal de Federico Mayor Zaragoza, quien, aunque nacido en Barcelona, ejerció siempre como tortosino, contribuyendo a la creación de la UNED. Sus padres habían nacido en Tortosa, allí pasó buena parte de su infancia y a la ciudad del Ebro regresó siempre que tuvo ocasión. Marcelino Domingo, quien fuera el primer ministro de Instrucción Pública de la República, siempre vinculado a Tortosa, era tío abuelo suyo. Aunque lo fue todo en la universidad, en el mundo diplomático y en la política, su papel al frente de la UNESCO durante más de una década le permitió impulsar la educación, los derechos humanos y la cultura de paz. Además de parte de su biblioteca –emociona tocar el sencillo exlibris de sus volúmenes–, la Cámara atesora decenas de obras de arte y regalos que recibió en sus muchos viajes.

Frente al predominio del dinero y de los intereses económicos, Mayor Zaragoza defendió la primacía de los valores humanos (“Todo necio confunde valor y precio”, recordó con Machado en un emotivo vídeo). Por encima situaba la libertad, la igualdad en derechos y oportunidades, y la responsabilidad colectiva. Como recordó el rector de la UNED, Ricardo Mairal, recogiendo su legado, reivindicó siempre la cultura de la palabra frente a la cultura de la fuerza. Sea.