Vuelta a empezar

11/01/2026 - 12:30 José Antonio Alonso/Etnólogo

El inicio del año y la salida de las primeras botargas coinciden con la publicación de nuestro artículo número 100 en la sección de Nuestro Folklore, que venimos publicando en este periódico.

El año empieza por estas tierras con la salida de las primeras botargas, en Alarilla –el zarragón- y en Humanes, como si estos ancestrales hechiceros fueran portadores de los mejores augurios para el año que empieza, y alejaran, con el sonido de sus cencerros y cascabeles y la acción de sus cachiporras, todo mal y peligro que se nos vaya a cruzar en el camino. Enseguida vendrán otras muchas botargas, ahora que la tierra está abierta y dispuesta para la sementera, en esta Campiña agricultora, cada vez menos agraria y rural y más urbana e industrial –es el signo de los tiempos-. 

Con todo y con eso, acabamos el año quemando las viejas maderas inservibles y lo empezamos con los buenos deseos de esperanza. La rueda del tiempo sigue girando en el eterno ciclo anual por el que transitamos; y así van sucediendo las cosas, las estaciones y sus ritos, los grandes acontecimientos y la vida cotidiana.

Zarraguin de Alarilla. Foto: José Antonio Alonso.

Por lo que a nosotros respecta, el inicio del año coincide con la publicación de nuestro ARTÍCULO NÚMERO CIEN en este espacio de  NUESTRO FOLKLORE que, amablemente, el periódico Nueva Alcarria nos ha cedido para contribuir con nuestras aportaciones  a analizar y difundir entre nuestros paisanos los distintos aspectos de nuestra cultura tradicional. Para ello hemos ido desgranando muy variados temas, muchas veces coincidentes con nuestro calendario festivo o con los acontecimientos sociales, otras  tirando del cajón y analizando cuestiones de interés, que nos ha parecido oportuno diseccionar y presentar al público, para así contribuir a la formación de una conciencia social que ayude al conocimiento y  la difusión de nuestro patrimonio etnográfico; porque, de vez en cuando, conviene recordar que la cultura que tratamos nace, crece y se desarrolla en las entrañas del pueblo y que si queremos que siga viva no podemos reducirla a las estanterías de las bibliotecas o a las vitrinas de los museos, aunque, afortunadamente, también en estos ámbitos está y debe estar presente.

Aprovecho este número redondo de artículos para repasar el camino y agradecer los apoyos y señales de aprecio recibidos. La cosa surgió por todo lo dicho hasta ahora, pero también como una necesidad personal de comunicación con nuestras gentes. Así es que lo primero que quiero hacer es agradecer a este periódico que me permita desarrollar esta faceta y unir mi nombre a la lista de colaboradores que, de forma periódica o puntual, intervienen en la tarea de difundir nuestro patrimonio; gracias, pues,  a la dirección del periódico y a todos los que trabajan en el proceso de presentación  de los artículos, especialmente a Pedro Villaverde Embid, que es con quien yo me comunico quincenalmente, desde que Antonio Herrera me puso en contacto con él para el envío de mis primeros artículos.

Botarga de Humanes. Foto: José Antonio Alonso.

Yo ya había tenido mis experiencias de divulgación periodística en Flores y Abejas, allá por la  década de los  80, en la revista molinesa Paramera, en los 90, y en la revista Nuestros Pueblos y en otros medios, de forma puntual. Pero es ahora, con la jubilación, cuando estoy desarrollando esta tarea, de forma más continuada.

Debo confesar que, al principio, me costaba urdir la trama de los artículos, pues la materia de la que están hechos exige, a veces, una labor complementaria de documentación, que también lleva su tiempo; otras veces la tarea es menos costosa y los artículos  van saliendo a su ritmo, hasta completar las 1.000 palabras, aproximadas, acompañadas de las tres fotografías que, desde el principio, se me han venido requiriendo. Lo cierto es que, con la práctica, he ido notando que he ganado en agilidad expresiva y, por lo general, los artículos van saliendo ya de forma más fluida.

Estos artículos los voy colgando también en mi página oficial: https://joseantonioalonso.es/, en el muro de mi Facebook  https://www.facebook.com/joseanalonso/ , y en algunos contactos de wasap, de modo que mi tarea de difusión se amplifica por las redes sociales, sumando, de este modo, nuevos lectores.

Desde febrero del 22, hasta hoy, he ido entregando, quincenalmente, los distintos artículos. Los primeros iban apareciendo en  blanco y negro; a partir de junio de ese mismo año, el periódico ya los ha ido sacando en color; así es que, cada 15 días, recojo el pdf que recibo, desde el periódico, y lo voy difundiendo, como digo, en formato digital. Al principio, claro, con la novedad, la gente me llamaba y me escribía para animarme con la tarea; con el tiempo se da por hecha la publicación, aunque sigo recibiendo decenas de “me gusta” y otros iconos positivos. De vez en cuando, recibo también noticias de amigos y gentes, más o menos allegadas, que comentan acerca de las tradiciones tratadas y su existencia parecida en otras partes del país; eso me va enriqueciendo y me mantiene en contacto con otros compañeros y compañeras del oficio, que vienen realizando parecidas tareas.

Botarga de Humanes. Detalle. Foto: José Antonio Alonso.

Para finalizar quiero cerrar esta celebración de aniversario, agradeciendo también a los lectores de Nueva Alcarria que siguen estos artículos, a mis amigos y amigas que muchas veces me inspiran y me apuntan o matizan algunas cuestiones, a los informantes que me cuentan sus experiencias, a las asociaciones y colectivos que me ayudan a dar visibilidad a su impagable labor –esto del folklore, ya saben que tiene mucho de colectivo, anónimo y de transmisión generacional-.

Como decíamos al principio, empieza un nuevo ciclo anual que, en nuestro caso, coincide con el cierre de la centena de artículos. El próximo será ya el 101.  Abriremos una nueva carpeta para las nuevas colaboraciones. Como decíamos arriba, la rueda de la vida sigue su imparable girar y  ese movimiento traerá sus ritos, sus acontecimientos y sus fiestas, también en NUESTRO FOLKLORE. Aquí estaremos para contarlo y para reflexionar sobre ellos, mientras la salud, la energía y la disposición de este medio lo permitan. Salud también para los lectores y que los buenos augurios de las primeras botargas se cumplan para todos.