La Botarga y el Bufón de Palacio llenan de tradición y ambiente festivo las calles de Mohernando

18/01/2026 - 10:22 fcv

Mohernando revive su patrimonio cultural con la celebración de la Fiesta de San Sebastián, una de las tradiciones más singulares de la Campiña.

Las calles de Mohernando se han llenado esta misma mañana de color, música y tradición con la salida de la Botarga y el Bufón de Palacio, protagonistas indiscutibles de la Fiesta de San Sebastián, patrón de la localidad. Una celebración ancestral que cada año congrega a vecinos, vecinas y visitantes en torno a uno de los rituales más emblemáticos del calendario festivo de la provincia de Guadalajara.

Durante el recorrido han estado presentes la delegada de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en Guadalajara, Rosa María García Ruiz, y la delegada provincial de Economía, Empresas y Empleo, Susana Blas Esteban, quienes han acompañado a la Corporación municipal y los vecinos en una jornada que puso en valor el patrimonio cultural inmaterial y las tradiciones populares de la comarca.

Una botarga única en la provincia de Guadalajara

La Botarga de Mohernando, que se celebra el domingo más cercano al 20 de enero, día de San Sebastián, destaca por contar con dos personajes: la Botarga y el Bufón de Palacio, una figura exclusiva de este municipio.

Aunque muchas localidades alcarreñas conservan la tradición de la botarga, solo en Mohernando existe la figura del bufón, cuyo origen se remonta al siglo XVI. Según la tradición oral, el personaje nació cuando Mariana de Peralta, esposa de Francisco de Eraso, quiso ridiculizar públicamente a su marido, creando este “siervo” burlesco que terminó integrándose en la fiesta junto a la botarga, de origen más antiguo.

Música, bromas y devoción popular

Como marca la tradición, por la mañana y antes de la misa, la Botarga y el Bufón recorren las calles acompañados por dulzaineros, persiguiendo a la chiquillería, gastando bromas y pidiendo limosna entre los vecinos. Una escena cargada de simbolismo y alegría que transforma el pueblo en un auténtico escenario festivo.

Durante la misa en honor a San Sebastián, la Botarga cambia por completo su actitud: entra al templo y permanece en silencio y con absoluta discreción, respetando el carácter religioso del acto.

Tras la eucaristía tiene lugar la procesión, en la que la Botarga acompaña al santo sin dejar de danzar, para después retomar su carácter bromista por las calles del municipio.

El tradicional reparto de caridades

La jornada culmina con uno de los momentos más esperados: el reparto de la caridad del santo, una tradición que simboliza la solidaridad comunitaria y que consiste en la entrega de pan, queso, bacalao y vino a los asistentes.