El premio al Mejor Toro de la Feria de Guadalajara quedó desierto.
Las hermanas Lara protagonizaron una conferencia de homenaje.
El deslucido juego del encierro de Luis Terrón y el fallo con los aceros fueron las notas características. Tan sólo cortó una oreja Rui Fernandes al toro que abrió plaza.
La espada priva al valenciano de puntuar en su presentación en el coso de Las Cruces .
El valenciano Román es uno de los toreros revelación de la temporada.
Orden de lidia de la primera corrida del abono, que supone el debut en Las Cruces del diestro murciano Paco Ureña y de la ganadería Monte la Ermita.
Tenía previsto celebrarse este sábado, día 9.
Es el segundo más antiguo de España tras el de Cuéllar (Segovia).
En la novillada picada, con reses de Polo Saiz (Ciruelas-Guadalajara). Ambos cortaron dos de las cuatro orejas de su lote.
Los galardones de la asociación cultural taurina pasan a llamarse León de Oro.
El cartel estaba compuesto por los matadores Ángel Puerta,y Curro de la Casa,con ganado de El cortijillo.
El extremeño salió a hombros junto a Curro Díaz y Cayetano. En el inicio de la corrida se tributó un sentido homenaje a Iván Fandiño.
Castella, López Simón y Román serán los encargados de estoquear la corrida de Albarreal.
Comenzó el festejo con un emotivo minuto de silencio. Terminó abriéndose la Puerta Grande que el día anterior había sido bautizada con el nombre de Iván Fandiño.
Alvaro Sánchez y Leandro Gutiérrez se enfrentaron a cuatro novillos de la ganadería de Sandra Sopeña, y cortaron una oreja cada uno.
El torero vallisoletano David Luguillano concede una jugosa entrevista a Nueva Alcarria, con motivo de su actuación en el festival de Atienza.
Han sido cuatro peñas, El Revolcón, Siroko, El Desastre y Los Verdugos las que se han atrevido a saltar al ruedo y ponerse delante de cuatro becerros en una suelta de reses divertida.
GALERÍA FOTOGRÁFICA
La Plaza de la Villa Ducal guardó un emocionante minuto de silencio en memoria del torero, fallecido en Francia el pasado 17 de junio, antes de que el alcalde de Pastrana, Ignacio Ranera, descubriera una placa en su memoria.