Bastoncitos de calabazín súper crujientes
Hoy os traigo una receta súper crujiente, saludable y riquísima. Una forma diferente de comer verdura que os va a enamorar tanto a los grandes como a los peques de la casa.
Hola disfrutones de la Nueva Alcarria!
Para los que no me conocéis soy Vanessa, creadora del blog www.unablogueraenlacocina.es, un sitio pensado para disfrutones del buen comer y de la cocina casera con productos de temporada. Que llevan por bandera el aprovechamiento, ya que, en la cocina, no se tira nada.
Hoy os traigo una receta súper crujiente, saludable y riquísima. Una forma diferente de comer verdura que os va a enamorar tanto a los grandes como a los peques de la casa. Quedan espectaculares, ideales para un picoteo del finde o una cena rápida de verano. ¡Sé un disfrutón!
Etiquétanos a @blogueracocina y @nuevaalcarria si los preparas.
Ingredientes:
· 1 calabacín grande.
· 1 taza de panko (o pan rallado)
· 6 cdas. de queso Grana Padano en polvo.
· 1 taza de harina de trigo.
· 1 huevo (¡o los que hagan falta!)
· 1 cdta. de pimentón.
· Sal y pimienta al gusto.
Elaboración:
Necesitas preparar tres boles diferentes para hacer la cadena de rebozado perfecta.
En el primero, pon el huevo batido. Yo siempre empiezo poniendo solo uno y, si me quedo corta, ya añadiré otro. ¡Aquí ya sabéis que no se tira nada! En el segundo bol, mezcla la harina con el pimentón, la pimienta y la sal. En el tercero, junta el panko (que le da ese toque extra crujiente) con el queso Grana Padano y mézclalos bien.
Limpia concienzudamente el calabacín y córtalo en bastoncitos. Ojo, dejamos la piel incluida, de ahí que lo tengas que lavar muy, pero que muy bien.
Una vez listos los bastoncitos, precalienta el horno a 200ºC con calor arriba y abajo. Un truco de los míos: si tienes una rejilla de horno, úsala en lugar de la bandeja típica. Así el aire circula y se “hacen” por la parte de abajo con más facilidad quedando más crujientes. Si no tienes, usa la bandeja normal, ¡tampoco es un drama!
Y ahora, ¡manos a la masa! Vamos a rebozar los bastoncitos siguiendo estrictamente este orden para conseguir una costra brutal:
1. Pásalo por el huevo.
2. Pásalo por la harina con especias.
3. Vuélvelo a pasar por el huevo.
4. Termina empanando bien en el panko con queso.
Ve colocándolos en la fuente o rejilla y, cuando los tengas todos, ¡directos al horno! Con unos 15 minutos a 200ºC será más que suficiente para que queden doraditos.
Pasado ese tiempo, retira con cuidado, emplata acompañándolos de tu salsa preferida (una mayonesa de ajo o una salsa de yogur le van de lujo) y... ¡a zampar!