Calipos de fresa

12/07/2026 - 11:29 Vanessa del Cerro/Bloguera

Con el calor apretando con fuerza en este mes de julio, lo que más nos pide el cuerpo son cosas fresquitas.

Hola disfrutones de la Nueva Alcarria

Para los que no me conocéis soy Vanessa, creadora del blog www.unablogueraenlacocina.es, un sitio pensado para disfrutones del buen comer y de la cocina casera con productos de temporada. Que llevan por bandera el aprovechamiento, ya que, en la cocina, no se tira nada.

Con el calor apretando con fuerza en este mes de julio, lo que más nos pide el cuerpo son cosas fresquitas. Por eso, hoy recuperamos otro clásico de nuestra infancia pero en su versión más natural, saludable y económica. Ideal para refrescar a los peques o para darnos un capricho nostálgico nosotros mismos. ¡Sé un disfrutón!

Etiquétanos a @blogueracocina y @nuevaalcarria si los preparas.

 

 Calippos de fresa caseros 

Ingredientes:

● 1 taza de agua.

● ½ taza de azúcar.

● 2 tazas de fresas frescas y limpias (sin la parte verde)

● 1 gota de colorante alimenticio rojo (opcional)

Elaboración:

Necesitas moldes de helado, salen unos cuatro calippos con estas cantidades, aunque también puedes hacerlos en moldes de helados normales.

En un cazo, a fuego suave, pon el azúcar con el agua y un toque de colorante rojo si quieres que quede con ese “color tienda” tan llamativo, aunque es totalmente opcional. Mézclalo bien para que se disuelva el azúcar y deja que se cocine a fuego lento hasta formar un sirope simple que vaya cogiendo cuerpo. Una vez listo, retíralo del fuego y déjalo templar.

Mientras tanto, lava muy bien las fresas y retírales las hojas verdes. Colócalas en el vaso de la batidora y, cuando el sirope ya esté templado, incorpóralo también al vaso.

Tritura todo muy bien hasta conseguir una mezcla homogénea. A continuación, pasa el resultado por un colador para retirar todas las pepitas y que nos quede una textura finísima y perfecta.

Ya solo queda colocar el líquido en los moldes, llevarlos al congelador unas cuantas horas hasta que esté completamente congelado (lo ideal es dejarlos hasta el día siguiente) y... ¡a disfrutar!